140 familias merideñas exigen viviendas dignas

Mérida vivienda Doña Rosa
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Desde hace 15 años, alrededor de 140 familias se han visto afectados debido a que no cuentan con vivienda propia. 

Los afectados tienen un terreno de 49 hectáreas llamado Doña Rosa, el cual se encuentra ubicado en San Jacinto de la parroquia Jacinto Plaza, en el municipio Libertador del estado Mérida. El mismo lo conforman 4 organizaciones: Área Vivir Viviendo, “Comandante Hugo Chávez”, Colectivo Ezequiel Zamora, equipo “Los Cincuenta” y “Demanda Natural”. Esta última la integran personas de la Zona Educativa del estado Mérida.

Los voceros manifestaron a Radio Fe y Alegría Noticias que el terreno se obtuvo bajo un decreto de Ley Orgánica de Emergencia para Terrenos y Viviendas en el mes de julio del año 2017. Con el tiempo, fue declarado “Área a Vivir Viviendo”, proyecto que, pese a que estas comunidades han diligenciado tanto con el gobierno regional y nacional, en la actualidad se encuentra paralizado.

Sol Dugarte, vocera del terreno Doña Rosa, aclaró que en estas tierras actualmente se encuentran edificados 21 viviendas en beneficio de 16 familias que quedaron damnificadas en una de las vaguadas ocurridas en el año 2019 en el sector El Rincón Alto de San Jacinto.

“Estas 21 viviendas fueron por parte del protectorado (político de Mérida) quien muy voluntarioso tomó parte del terreno y les hicieron las casitas a ellos. Son las que ya están por culminar para una pronta entrega”, aseguró Dugarte.

Así mismo mencionó que el proyecto estaba destinado para la edificación de mil soluciones habitacionales «cuando lo tomó la Gran Misión Vivienda Venezuela (…) sin embargo, esta cantidad bajó considerablemente». Además, el plan de desarrollo incluiría escuelas, iglesias, un parque y CDI «pero con la situación país, no lo vamos a ver!, aclaró la vocera quien señaló que el proyecto de urbanismo fue otorgado al Protector político del estado, Jehyson Guzmán, y hasta los momentos no han tenido respuestas.

Por su parte, Lisbeth Márquez, vocera de la mesa de cultura del comité multifamiliar, mencionó que desde el año 2008 espera por su vivienda. Aseguró que la situación es bastante fuerte para ella y su núcleo familiar ya que se encuentran pagando alquiler.

Elio Rubén Manrique, integrante de la “AVV Comandante Hugo Chávez”, refirió que lleva 22 años a la espera por una vivienda digna y que actualmente reside en el hogar de un familiar pero está cansado de “promesas incumplidas”.

“Tengo 22 años luchando por una vivienda. Han pasado tres gobernadores chavistas y nada que ejecutan las viviendas,. Yo tengo a mi hija y mi mamá a cargo, estoy viviendo en la casa paterna pero allá uno está arrimado. Yo le hago un llamado a las autoridades para que se aboquen a nuestras necesidades, ya basta de tantas mentiras, no es posible que si gane otro gobernador chavista sea el cuarto y no nos ejecuten la construcción de nuestras viviendas”, mencionó Manrique.  

La COVID-19 afectó avances del proyecto

Los avances del proyecto se agravaron aún más cuando inició la pandemia en el estado. Sin embargo, los afectados siguen trabajando para consolidar el plan de desarrollo para fortalecer la factibilidad, en principio, de los servicios de agua potable y electricidad en el terreno, además de recuperar el ornato. 

“La pandemia ha afectado el avance de nuestras viviendas pero nosotros seguiremos en la lucha. Estamos haciendo vida en el terreno, hemos ido ya a los ministerios, con ingenieros, Inavih. Nuestros hijos ya crecieron, más bien nos van a hacer abuelos esperando”, refirió Lisbeth Márquez.

Ausencia del transporte sigue latente

Los afectados aclararon que les costó trasladarse desde diferentes comunidades para dirigirse hasta el terreno Doña Rosa tras la ausencia del transporte público en el sector San Jacinto. Esto, a consecuencia de las fallas con el suministro de combustible.

“Nosotros no hacemos vida acá porque todos venimos de diferentes partes de la parroquia Jacinto Plaza, pero el transporte en el área de San Jacinto, Don Perucho y Doña Rosa es malísimo. La gente sube y baja la cuesta de Belén y Milla caminando. Hemos visto a mujeres embarazadas y niños caminando; sólo tienen el Trolcable cuando está operativo”, apuntó Márquez.

Los voceros recordaron tanto al gobierno regional y nacional que aún existen como organización y les hicieron el llamado para que sean escuchados. Esperan pronta respuesta para darle continuidad a la obra, de lo contrario estas familias aseguran que aseguraron que tomarán otras acciones ya de protesta.