Blyde: “este proceso debe obligarnos a acordarnos, a oírnos”

13
Agencias

El principal representante de la delegación de la oposición venezolana en este nuevo proceso de negociación con el gobierno que encabeza Nicolás Maduro, Gerardo Blyde, expuso en su intervención inicial que “cada parte ha tenido que ceder a su narrativa para comenzar este proceso”, con lo cual presagia que se obtendrán resultados favorables para todo el país.

El abogado agradeció al gobierno del Reino de Noruega por “estar, por mucho tiempo, preocupados y ocupados por Venezuela, buscando e identificando sí existía entre las partes la verdadera intención de solucionar nuestros graves problemas”.

Confirmó que este viernes se comienza la segunda etapa de un proceso de negociación “que sabemos será complejo, que seguramente tendrá momentos muy difíciles, para el cual todo nuestro equipo se ha venido preparando”.

En ese tenor que en la etapa previa, llamada de pendulación, y que culmina en este momento “no ha sido fácil acordar la agenda a desarrollar, las pautas que regirán el proceso y el formato bajo el cual se desarrollarán las negociaciones”.

Blyde admitió que “nuestra Venezuela está muy mal, nuestro pueblo sufre la peor crisis de nuestra historia contemporánea, nuestra patria tiene muy poco florecer para el desarrollo de los venezolanos”.

Por este contexto aseveró que “estamos obligados a acordarnos, a oírnos por quienes están vivos y por quienes ya no están con nosotros”.

También se refirió a la masiva migración de millones de venezolanos buscando una mejor calidad de vida en otros países.

Reafirmó que la delegación que representa, denominada Plataforma Unitaria, está comprometida a hacer lo necesario “y a renunciar a a todo lo que haga falta para lograr un pacto de convivencia política y social, además de que sea incluyente para todos, incluso para aquellos que por diversas razones están escépticos”.

El ex alcalde de Baruta también advirtió que “la negociación no es un fin en sí misma”, sino una vía para alcanzar un pacto que sea garante del respeto de los derechos humanos y que permita dinamizar pesos y contrapesos hacia el poder.