Cerca de mil niños mueren a diario en el mundo por enfermedades por falta de agua potable

Foto: Unicef Venezuela

El 28 de julio de 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que el agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos.

Pero no siempre los hechos están acompañando esa importancia, pues en el tema de la infancia y el desarrollo de los niños y niñas quedó demostrado la importancia que tiene el acceso del agua potable para el desarrollo y crecimiento de la niñez.

En este sentido, David Simón Martos, Jefe de Agua, Saneamiento e Higiene de UNICEF en Venezuela, señaló a Radio fe y Alegría Noticias que desde esta organización trabajan desde hace décadas en proyectos de agua y saneamiento ante las implicaciones en el acceso del recurso hídrico.

Martos comentó que se estima que alrededor de mil niños y niñas mueren en el mundo diariamente por enfermedades causadas por patologías de origen hídrico, es decir, que son vinculadas al acceso inadecuado de agua potable y también de higiene.

Al respecto también estiman que existen unas 1.200 millones de personas en el mundo que viven en zonas con vulnerabilidad hídrica, implicando que más de 400 millones de niños y niñas en el mundo tengan dificultades o no tienen acceso a agua potable.

Ante esta situación, Martos señaló que desde Unicef en el marco de su agenda 2030, tienen como objetivo un desarrollo sostenible para que toda la humanidad tenga agua potable, pese a los desafíos y necesidades actuales que tienden a incrementarse.

El agua como fuente de desarrollo para la infancia

“Todo entorno seguro y todo entorno adecuado para el desarrollo y salud de un niño o una niña, es un entorno en el cual tenemos que tener unas condiciones de acceso a agua potable, necesarias y adecuadas igualmente en términos de higiene” sostuvo Martos.

El Jefe de Agua, Saneamiento e Higiene de Unicef agregó que está demostrado que el agua en el entorno escolar y comunitario garantiza más posibilidades de aprendizaje en los niñas y niñas, debido a que se evita que los escolares dediquen algunas horas del día para buscar agua.

Son situaciones que se están viviendo a nivel mundial y para las cuales se está trabajando de forma global.

“Un niño o niña sin agua potable no puede tener salud, no puede desarrollarse. Es esencial que en los primeros 1000 días de vida de la niñez podamos tener esas condiciones de acceso al agua potable; necesarias para un desarrollo cognitivo y un buen desarrollo físico”, agregó Martos.

Explicó que están trabajando en las comunidades para acompañarlos y ayudarlos a comprender cuales son las mejores técnicas de conservación del agua y su tratamiento en las casas.

¿El agua alcanzará para todos?

Se está trabajando con los diferentes países para la mejora del acceso, con rehabilitaciones de sistemas de agua potable, acompañamiento a la mejora de los servicios de agua, enfatizó Martos. Entendiendo que es una responsabilidad compartida en la cual se debe trabajar.

Hizo referencia que el trabajo que realizan con los países, es para ayudarlos al uso racional del agua, como una prioridad al que deben hacerle frente en las próximas décadas; ante el crecimiento de la humanidad, y que cada vez el recurso sigue siendo más escaso.

“Al día de hoy el agua dulce representa menos del 3% de los recursos hídricos que tenemos en el mundo, un bien que cada vez es mucho más escaso y a nivel global hay estrés hídrico, es decir, un uso inadecuado del agua y prácticas que de alguna forma no han sido corregidas y que contribuyen a que la situación del agua sea mucho más vulnerable en este momento”, añadió el Martos.

Desafíos y Pandemia

Según el técnico de Unicef, en las próximas décadas se va a incrementar la importancia y la preocupación respecto al acceso del agua potable, pues hoy en día se estima que más de 1200 millones de personas en el mundo tienen dificultades para acceder al agua potable.

La COVID-19 ha incrementado la vulnerabilidad de los recursos pues se ha hecho mucho más palpable la importancia o la necesidad del lavado de manos con jabón.

Es por ello que en este contexto de pandemia, Unicef junto a otros países esperan conseguir que todos puedan acceder a las medidas de prevención de la COVID-19.

“Lo que queremos es central la atención, de que si no tenemos acceso agua potable los que más van a sufrir las consecuencias son los niños y niñas, pero también las generaciones futuras”, subrayó Martos.