Colombia | Indígenas liberaron a militares que tenían retenidos

Con mediación de la Defensoría del Pueblo de Colombia, fueron entregados a la misión humanitaria los nueve militares en custodia de la guardia indígena. Foto: @Defensoriacol

Este martes 9 de marzo, indígenas de Colombia entregaron en una zona selvática del departamento del Chocó, a nueve militares que mantenían retenidos porque, al parecer, los confundieron con integrantes de un grupo paramilitar, informaron fuentes oficiales.

La Defensoría del Pueblo informó que los soldados fueron entregados a una misión humanitaria en una zona rural del municipio de Carmen de Atrato y que las personas indígenas también devolvieron el armamento y los elementos de dotación de los militares.

A través de twitter la Defensora del pueblo dijo “Celebramos que los uniformados regresen sanos y salvos. Nuestra invitación es al trabajo conjunto entre las comunidades y las autoridades para luchar juntos contra todas las amenazas”.

La institución también señaló que se activó una ruta de atención humanitaria para atender a 49 indígenas que se desplazaron forzadamente en Carmen del Atrato, por enfrentamientos entre grupos armados ilegales.

El Ejército informó, que los ocho soldados y un oficial fueron retenidos cuando desarrollaban actividades de desminado en la vía entre Quibdó, capital del Chocó, y Medellín, capital del vecino departamento de Antioquia.

El General Juvenal Díaz, comandante de la Séptima División, afirmó que los militares fueron detenidos por indígenas que los amarraron y les quitaron sus armas. El oficial aseguró que denunciará ante la Fiscalía a las personas indígenas por secuestro y no descarta que hayan cometido otros delitos.

En esa región del Pacífico operan grupos como la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que constantemente cierran las carreteras al quemar camiones y otros vehículos que transitan por ellas.

Además, la Defensoría ha alertado sobre la expansión del Clan del Golfo en Chocó, departamento fronterizo con Panamá, donde se disputa el control de espacios abandonados por la antigua guerrilla de las FARC tras la firma del acuerdo de paz.