Comunicarse en el Alto Apure es caro y se paga en pesos

Foto: Juan Carlos Rosales

Ante las deficiencias que presenta la infraestructura de telecomunicaciones en la frontera del Alto Apure, que van desde las fallas en el internet hasta la caída total de la cobertura de todas las operadoras telefónicas, sus habitantes se ven obligados a buscar alternativas de comunicación con plataformas tecnológicas de Colombia.

Los problemas de telefonía se han intensificando desde el 2019 con los apagones nacionales. Los residentes de las poblaciones más cercanas a Colombia, como lo son El Amparo y La Victoria, han optado por adquirir líneas de telefonía móvil de compañías colombianas para mantener la comunicación por redes sociales con sus familiares.

En la población de La Victoria, municipio Páez, en la frontera del estado Apure, solo cuentan con el servicio de la  empresa privada venezolana Digitel, pero en múltiples ocasiones se han quedado sin señal hasta por un mes. Esta es la experiencia que le ha tocado vivir a  Wueiser Ravelo, quien utiliza una línea de telefonía celular de Colombia para seguir en contacto con sus seres queridos.

“Aquí la línea venezolana es un caos que tiene a la población cansada. En La Victoria casi todos nos comunicamos con líneas de celular colombianas, porque las líneas venezolanas llegan un día y se van una semana” denuncia Ravelo.

Las señales telefónicas que llegan a localidades fronterizas del Alto Apure provienen de la ciudad colombiana de Arauca y el pueblo de Arauquita. Quienes están más cerca de los límites entre Colombia y Venezuela, son los que pueden adquirir estos servicios de las compañías colombianas Claro, Tigo y Movistar.

Estas empresas ofrecen planes de navegación de alta velocidad por segundo, llamadas sin interferencias, uso de algunas redes de manera ilimitada sin consumo de megas y adquirir una Sim Card cuesta 5 mil pesos en cualquier tienda, más económicas inclusive que las de operadoras venezolanas que las venden en 40 mil pesos que al cambio, alcanzan el millón de bolívares.

En El Amparo, población venezolana vecina de la ciudad de Arauca, al igual que en La Victoria solo funciona una radiobase perteneciente a la estatal Movilnet. Allí las fallas son el pan de cada día. La compañía solo ofrece los servicios de llamadas y mensajería de texto. Los datos de internet no están habilitados, cada vez que hay un corte de electricidad se quedan sin cobertura.

“En este momento tenemos ocho días sin señal. Desde diciembre del 2019 se han intensificado las fallas de Movilnet aquí en El Amparo. Dios no lo quiera uno tiene que comunicarse con un familiar por una emergencia y con este problema cómo hace”, expresa Guillermina Grandos, usuaria de la empresa estatal.

Internet colombiano, la alternativa frente la incomunicación

Además del servicio de las telefónicas de Colombia del cual disponen los pueblos fronterizos, hay proveedores venezolanos que han ido emprendiendo en el negocio de las telecomunicaciones ofreciendo planes de internet en la región. Para ello, se conectan por satélites o traen conectividad por radioenlaces desde Colombia a Guasdualito y El Nula, donde no existe cobertura de las compañías de telefonía colombianas.

En El Nula, otra población del alto Apure, Yesika Villamizar tiene internet que le provee un emprendedor de la zona, cuya señal de origen es traída del vecino país.  No se preocupa cuando no hay electricidad o señal telefónica, pues este servicio se mantiene gracias al uso de plantas eléctricas. Mensualmente paga 90 mil pesos equivalentes a más de 2 millones de bolívares para seguir conectada por redes sociales.

“La señal de los teléfonos celulares es muy intermitente. Cantv y Aba presentan muchas fallas y cuando se va la luz nos quedamos sin señal. Por fortuna aquí en el pueblo hay una empresa que ofrece el servicio de Internet que se cancela en pesos y el que tiene dinero, accede a este beneficio”, apunta Villamizar.

Las autoridades aprueban que algunos emprendedores locales estén ofreciendo conectividad con internet proveniente de Colombia. El alcalde del municipio Páez, José María Romero, asegura que están tratando de mantener operativas las empresas del Estado, Movilnet y Cantv. Sin embargo, el gobierno nacional tiene problemas para importar los repuestos que se dañan en las radiobases, las cuales dejan sin servicio a los usuarios.

“Se ha ido recuperando el tema de las telecomunicaciones. Hemos hecho un esfuerzo por mantener la comunicaciones de la empresas públicas, a veces tenemos problemas con el combustible para las plantas, sin embargo, la gente ha buscado opciones, han traído Internet de satélite colombiano. Entendemos la circunstancia y vamos hacer una reunión con estas personas que prestan servicio de internet colombiano. El propósito es que ellos puedan hacer una tarea desde el punto de vista social, como suministrar internet a un hospital o plaza del municipio”, apunta el alcalde.

Navegar rápido a un precio alto

La paciencia y un poco de suerte son las únicas opciones que le quedan a los usuarios que no cuentan con los recursos para adquirir planes de Internet colombiano, que van desde los 30 mil pesos hasta los 250 mil pesos mensuales si desea suscribir directamente a un plan satelital. Eso equivale a 6 millones 250 mil bolívares, un monto prácticamente imposible de cancelar en Venezuela.

En Guasdualito, Melisa Carrasquero tiene un cyber con conexión a un modem de internet Movilnet. Cuando el servicio falla, utiliza una línea Movistar pero pasa hasta dos días procesando un solo trabajo de investigación que recibe de sus estudiantes, debido a la velocidad de navegación limitada que ofrece la compañía privada.

“Movilnet, cuando funciona, la navegación por Internet es muy buena, pero la señal es muy inestable. Cuando se cae, pasa hasta quince días dañada; al volver hay que saber aprovecharla”, enfatiza Carrasquero.

Mantenerse comunicado sin interrupciones en el Alto Apure cuesta dinero y se paga en moneda colombiana. No hay mayores requisitos si la persona contrata con una empresa local. Pero si desea adquirir un paquete satelital en Colombia, mínimo debe poseer la cédula de ciudadanía de ese país.

El futuro de las telecomunicaciones en la frontera lo determinará la inversión que hagan las grandes empresas venezolanas Movistar, Digitel, Movilnet y Cantv, porque de lo contrario esta crisis convertirá el internet y la telefonía en un lujo poco accesible para los ciudadanos con bajos ingresos.

Cada día la frontera del Alto Apure se hace más dependiente de Colombia, bien sea por la adquisición de alimentos, medicinas, ropa, calzado, atención en salud y ahora las telecomunicaciones. Los venezolanos deben recurrir por obligación al uso de empresas de telefonía colombiana para comunicarse con familiares y amigos.