Confinamiento dispara casos de violencia de género en Mérida

Foto: cortesía

De acuerdo al Observatorio Venezolano de los Derechos Humanos de las Mujeres, núcleo andino, el confinamiento vino a agravar el problema de violencia de género en la región. El encierro de la víctima con el agresor según Yolima Arellano, coordinadora de la organización, hizo evidente un problema de vieja data.

Aún cuando no hay cifras oficiales sobre ese aspecto, este observatorio entre abril y septiembre ha atendido, en promedio, 6 casos a la semana. El trabajo del observatorio, precisó Arellano, se basa en asesoramiento jurídico a la mujer y la remisión de los casos a la Fiscalía o al Instituto Merideño de la Mujer y la Familia.

Según la activista, el aumento de las llamadas telefónicas habilitadas para las denuncias, la información de los medios de comunicación sobre casos de femicidios, violencia intrafamiliar, son un claro indicador del surgimiento de una “epidemia” de violencia de género como un efecto colateral de la pandemia por Coronavirus.

“Sí podemos afirmar que a través de la pandemia se ha visibilizado y puesto de relieve una realidad que las mujeres venían sufriendo, como es la exposición constante a la violencia de género”, indicó Arellano.

Números que duelen y matan

Gustavo Páez, coordinador del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV) en el estado Mérida, reportó que entre enero y septiembre de este año se registraron 35 hechos de violencia de género. Según el balance presentando por la organización, de ese total, 24 se relacionaron con presunta agresión física y psicológica, es decir, en el 68,6 % de los casos.

Por otro lado, seis casos, el 17,1%, se vinculan con actos lascivos cometidos hacia niñas menores de 10 años, mientras el 14,3 % restante, los últimos cinco casos resultaron ser actos de femicidios.

Páez precisó que en el 45,7 % de los casos se desconoce al victimario; entre tanto, dentro de los casos donde si se conoce el agresor, el 42,1 % resulta ser la pareja sentimental de la agredida, bien sea el esposo o novio.

En segundo lugar, informó Páez, exparejas, padrastros y desconocidos se ubican cada uno con un 10,5 % de los hechos regitrados cada uno. En tercer lugar, con 21,1 % se ubica como victimario personas desconocidas y en el cuarto lugar, con 5,3 % los agresores son sus propios hijos.

Sobre la edad de las víctimas, Páez informó que en 34,8 % de los casos son mujeres entre los 30 y 64 años, misma cifra alcanzan las niñas entre 0 a 11 años. “En suma, en estos amplios grupos etarios se registraron el 69,6% de la totalidad de casos donde se conoció la edad de las víctimas. En segundo lugar le siguen las adolescentes con 17,4% y finalmente mujeres de la tercera edad con 4,3%”.

Localización geográfica de casos

La revisión también determinó las zonas del estado Mérida donde se presentan, con mayor frecuencia, estos hechos de violencia contra la mujer. En tal sentido, la mayoría de los casos se registraron en el Área Metropolitana de Mérida con un 48,6%. Le sigue la zona Panamericana con 25,7%, en tercer lugar el valle del Mocotíes 22,8% y en cuarto lugar el Páramo  2,9%.  

“En cuanto a los municipios donde se registró el mayor número de casos, tenemos que en Libertador aconteció el 31,4% de los hechos de violencia de género durante el lapso analizado. Le sigue Obispo Ramos de Lora con 14,3% y el tercer lugar lo comparten Rivas Dávila y Sucre con 8,6%, cada uno. En conjunto, dentro del contexto espacial de estos municipios, ocurrieron el 62,9% del total de delitos de violencia de género del estado andino, entre enero y septiembre”, explicó Páez.

Para contextualizar estos hechos, el coordinador del OVV Mérida, explicó que para algunos investigadores la violencia ejercida del hombre hacia la mujer se produce como patrones aprendidos, trasmitidos de padres a hijos.

“Esta transmisión se origina en los ámbitos de relación y por medio de los agentes de socialización primarios como lo son la familia, la escuela y el grupo de iguales donde se desenvuelven”.