Un grupo de 14 costureras guayanesas confeccionaron y llevaron más de 700 piezas de ropa íntima hacia las ciudades de Caracas y La Guaira, para beneficiar a las víctimas del terremoto del pasado 24 de junio.
El equipo de Radio Fe y Alegría Noticias se trasladó hacia el taller principal en el sector Luis Hurtado, San Félix, para conversar con la líder de la iniciativa Cindy Maneiro, la entrevistada relató que el grupo está compuesto por mujeres de Core 8, San Félix y distintos sectores de Puerto Ordaz.
Maneiro comentó que tuvo esta idea previendo las necesidades de los sobrevivientes, quienes han quedado sin nada, incluyendo algo tan básico como ropa interior. A su vez, pudo notar que prendas como pantys o bóxers no suelen ser donadas, ya que deben adquirirse nuevas para poder entregarse en los centros de acopio.
“Es un producto de primera necesidad que no puede ser donado de segunda mano, decidimos unirnos y fabricarlos. Nos han donado telas, elásticas, hilo. Hicimos un llamado a todas las costureras disponibles en Guayana con su maquinita, no importa que sea doméstica o industrial, y nosotras les llevamos los insumos”, declaró.
¿La inspiración de Cindy? Dos grandes apoyos: la Iglesia Luterana de Venezuela y su madre, quien la acompaña durante el proceso de confección. La institución religiosa les ha brindado el respaldo y acompañamiento durante las semanas de trabajo, con el fin de garantizar la donación.
El dúo madre e hija se ha propuesto marcar la diferencia y demostrar que el gremio textil con poco, puede hacer mucho.
“Esto es por amor al prójimo. Allá no solo se vive la pérdida de seres queridos, sino también la pérdida de sus viviendas y pertenencias. Nos estamos esforzando para ayudar lo más que podamos. Vamos a seguir trabajando y esperamos que, desde sus casas, otras personas puedan ayudar”, compartió Berlys Rodríguez.

Quien sepa coser, puede sumarse
Maneiro relató que inició la convocatoria por sus redes sociales, invitando a todas las costureras que quisieran sumarse a escribirle por mensaje privado. Una vez en contacto, ella se encarga de enviarle a la colaboradora el material que necesita para hacer el trabajo, de manera que puedan trabajar desde casa.
“Acá estamos mujeres desde el Core 8 hasta 25 de marzo, casi todas con máquinas domésticas. Como grupo, invitamos a la población a no olvidarse de nuestros hermanos. Necesitamos tela, elástico y mano de obra”, acotó.
Cindy coordina a todo el grupo por mensajería instantánea, enviándoles modelos de patronaje y medidas estándar para la confección que se hace con tela de microdurazno y va desde la talla S hasta la XL.
El pasado domingo salió con un grupo de transportistas regionales a la capital, donde vio de primera mano la gran necesidad que hay de este artículo: compartió que hay mujeres que teniendo la menstruación no tienen cómo cambiarse de ropa interior por días.
“Es una realidad muy dura. Cuando llegamos, les dijimos que traíamos ropa íntima y les mostrábamos que llevamos de todas las tallas. Tuvieron muy buena receptividad, mucho sentimiento y agradecimiento”, destacó.
Asimismo, Cindy adelantó que, para quienes desean unirse, pero no tienen el conocimiento de costura, estarán dictando una capacitación básica.
“Hay quienes me han dicho tengo la máquina, pero no sé coser ropa íntima, yo hago franelas… pues en esta segunda fase, vamos a capacitarlas. Ya tenemos un salón disponible para varias costureras, vamos a enseñarles cómo se fabrica porque necesitamos de las manos”, añadió.
Mujeres: una realidad diferenciada en cuanto a la emergencia
Durante su estadía en Caracas, el equipo constató que las pocas donaciones que se han hecho de ropa interior, se limitan hacia la prenda inferior, por lo que muchas mujeres no cuentan con brasieres para usar en su día a día.
“Específicamente, el llamado es para hacer brasieres. En esta primera etapa, tomamos en cuenta las blumas y los bóxer. Sin embargo, cuando hablamos con las mujeres, nos dijeron que por la hora en la que ocurrió el terremoto, la mayoría estaba en pijama. Estaban en sus casas y, generalmente, en casa la mujer no usa sostén. Desde ese día, no cuentan con esa prenda tan necesaria”, manifestó.
La entrevistada resaltó la realidad diferenciada de las mujeres que están en las zonas de desastre, quienes, en medio de la emergencia, siguen presentando menstruación, pasando cólicos y requiriendo insumos para el aseo personal.
Es por ello que durante las próximas semanas se enfocaran en la elaboración de conjuntos de ropa interior, parte superior e inferior, para poder enviar un segundo cargamento hacia la capital.
Sigue todas nuestras entrevistas y la información que se produce desde las regiones uniéndote a nuestros canales de Telegram, WhatsApp y descarga nuestra APP.