Docentes en Mérida iniciarán el año en huelga

Rueda de prensa de la Federación Venezolana de Maestros, seccional Mérida. Foto: Rossana Mosquera.

La Federación Venezolana de Maestros seccional Mérida informó que este 15 de diciembre vence el petitorio otorgado ante el Ministerio de Educación.

Entre las exigencias se encuentra el pago del 40% de aumento de sueldo del año 2018, incluyendo primas y bonos. De igual forma está pendiente una deuda del mes de enero del 60% más el 40% correspondiente a los meses de abril, julio y octubre del año en curso.

“No creo que este gobierno vaya a cumplir con el 60% del último aumento del contrato colectivo porque ya iniciamos la ejecución del nuevo contrato y no han cumplido con lo que suscribieron. Esperaremos hasta el 15 de diciembre, sino, iremos a una huelga general o un paro indefinido”, aseguró Ramón Ali Contreras, presidente del Sindicato Venezolano de Maestros en la región.  

Contreras señaló que ante la inflación del país, el docente debe percibir entre 600 y 1000 dólares mensuales para igualar la cesta básica, vestimenta y recreación.

El salario actual que devengan los profesionales de la educación es de 500 a 700 mil bolívares, dependiendo del tabulador de cargos.

Mencionó que de cumplirse el contrato colectivo, no sólo se beneficiarían los docentes, sino también el personal obrero y administrativo que hace vida en las instituciones educativas.

De no obtener respuestas por parte del Ministerio de Educación, los docentes evalúan iniciar el año escolar el 7 de enero con una huelga general o un paro indefinido para exigir al Ministerio de Educación cumplimiento al petitorio entregado.  

Los niños no están siendo educados                        

El presidente del Sindicato Venezolano de Maestros en Mérida aseguró que los estudiantes no reciben una buena educación, puesto que no gozan de una alimentación adecuada en los hogares y en las escuelas. A esto se suma la ausencia y desmotivación del personal docente.

“Un niño con el estómago vacío, cómo aprende. No tienen alimentación, dificultándoles la capacidad lectora y de rendimiento. Los maestros mal pagados, cómo van a rendir. El niño solamente está utilizando las escuelas como guardería”, apuntó Contreras.