En San Jacinto de Mérida siguen esperando el acueducto

Fotos: Pedro Zerpa

El 25 de abril de 2019 una fuerte lluvia produjo un deslizamiento de tierra a la altura del sector Rincón Alto, de la comunidad de San Jacinto parroquia Jacinto Plaza, en el municipio Libertador del estado Mérida, que dejó como consecuencia la creación de una “playa” de 100 metros de ancho, que dejó sin vivienda a 21 familias de la localidad.

Pedro Zerpa, vecino de la comunidad, relató a Radio Fe y Alegría Noticias que no solo se vieron afectadas 11 viviendas y más de 70 personas entre niñas, niños, jóvenes y adultos, además animales de trabajo y mascotas; en el sitio también se vio afectada una toma de agua que surte a más de 10 mil personas de los nueve sectores que componen la localidad merideña.

“El desbordamiento fue de tal magnitud que se llevó todo lo que veía  por delante. Las personas afectadas lo perdieron todo. En ese sector, también se encontraba el acueducto que surte de agua a los sectores que componen la comunidad”, manifestó Zerpa.

Una vez registrado el hecho, los vecinos acudieron a la empresa estadal Aguas de Mérida, la cual está intervenida por el gobierno nacional, para que se solventará el problema vinculado con el suministro de agua.

“Con arreglos y pañitos de agua tibia, vecinos y trabajadores de la empresa Aguas de Mérida, pudieron hacer un ‘pozo artesanal’, conectar una manguera y así solventar al menos lo que es la necesidad del vital líquido para estos sectores. Sin ningún tipo de protección, solamente el agua como baja del rio”, precisó Zerpa.

Ocho meses después, el 17 de diciembre, indicó Zerpa, una ONG acudió a la comunidad de San Jacinto e inició la construcción de un pequeño dique-toma, un desarenador y un tanque; esto con la intención de mejorar y acondicionar un poco más el servicio de agua.

El tema es que, desde aquella intervención hasta la fecha, es lo único con lo que cuenta la comunidad. “Queremos denunciar que Aguas de Mérida presentó un proyecto para el mismo año 2019 que iba a ser un macro acueducto para muchos sectores. Para el 2020, un año después, el proyecto se hace visible. Sin embargo, no hemos visto hasta los momentos que se pueda construir algo de ese proyecto”, manifestó Zerpa.

Y es que luego de más de dos años del deslave y uno de la instalación preventiva del pequeño dique-toma, “nosotros, aquí en San Jacinto, seguimos bebiendo la agüita de la misma forma, gracias a esa ONG que nos construyó ese dique de manera momentánea”.

Este sistema sería temporal ya que, según indicó Zerpa, tras un proceso de construcción rápido que duró un mes, pero de alta ingeniería, el único problema va relacionado con la lluvia y su impacto: cada vez que llueve y crece la quebrada del Rincón Alto, “se nos llena el pequeño dique de barro y hay que estarlo limpiando constantemente, para ello contamos con personal de la alcaldía y la colaboración de la comunidad”.

Zerpa, en nombre de la comunidad afectada, insiste en solicitar a la empresa hídrica que retome el plan que reposa en la institución, para así poner fin a esta situación que va para tres años. No se trata solo del servicio de agua, también la calidad de la misma, la cual afecta la salud de los habitantes del lugar.

“Queremos hacerle un llamado a la empresa Aguas de Mérida que se aboque a llevar el proyecto a la realidad y que podamos contar con un buen acueducto, de manera que no sigamos padeciendo cada vez que llueve. Nosotros nos quedamos sin agua y además el agua que estamos tomando no es un agua tratada como tal, ya que eso (el dique) se hizo para cubrir una necesidad momentánea”, cerró el vocero.