Entre la valentía y el miedo para tener a su bebé

Foto: Isaura Ramos

Dubrasca Lezama es una madre en la frontera venezolana que, ante la escasez de medicamentos y servicios médicos, decidió cruzar hacia Arauca, en Colombia.

Allí recibe la atención y las vitaminas para ella y su bebé por parte de organizaciones que ayudan a los venezolanos del lado colombiano.

La decisión de cruzar la frontera la tomó con el avance de su embarazo y los constantes apagones porque temía que durante el parto o cesárea, se fuera la luz.

Pero el tiempo no le alcanzó porque los apagones que se presentan en Venezuela dejaron a Guasdualito, en el Alto Apure, sin servicio eléctrico por más de 6 días, hecho que le adelantó el parto.

Dubrasca temía muchas veces pasar el caudaloso río Arauca en canoa o hacer largas caminatas por el Puente Internacional José Antonio Páez.

Sin embargo, la necesidad de controlar su embarazo y recibir medicamentos para su bebé le daban la fortaleza para cruzar la frontera.

Este viaje, aunque no es fácil, es la única opción que tienen las mujeres venezolanas para recibir la protección para su embarazo ya que el control prenatal en Guasdualito tiene un costo de 80 mil pesos, equivalentes a 320 mil bolívares.

La mayoría de las embarazadas en la frontera no tienen estos recursos, por lo que migrar es su única opción.

Isaura Ramos | Radio Fe y Alegría Noticias