Félix y Noemí, un matrimonio que se supera en tiempos de crisis

Los esposos Di Coto. Foto: Angelo Batista

Por más de 20 años, la familia Di Coto sigue apostando con constancia para sacar adelante su propio negocio en San Juan de Los Morros, estado Guárico.

Ellos realizan una labor de servir ricos desayunos y almuerzos a sus clientes como fuente de ingreso para poder seguir subsistiendo.  

El señor Félix Aníbal y la señora Noemí se levantan desde muy temprano para dirigirse a su lugar de trabajo, ubicado en la avenida Los Llanos, a las afueras de la empresa Corpoelec, donde ofrecen platillos a precios solidarios.

Antes de salir de casa, esta pareja debe cumplir con una serie de pasos: el más importante para ellos es darle gracias a Dios por la vida y por mantenerlos con salud. Seguidamente, se encargan de preparar todos los alimentos que usarán para la venta del día.

“Queremos seguir luchando dignamente para que podamos tener nuestro sustento. Antes de venir a trabajar nos paramos de madrugada, hacemos lo que tenemos que hacer, la masa, el café y todos los alimentos que tenemos que llevar preparados para poder rellenar las arepas”, indicó Noemí.

La edad no es impedimento

Su esposo Félix mencionó que a su edad no pretende ser carga para otras personas, por lo que asegura que seguirá trabajando para deleitar a la población guariqueña desde su pequeño puesto.

“No queremos ser carga para nadie. Tenemos 20 años aquí y 40 trabajando. Nos ha dado muchas alegrías, hemos podido criar nuestra familia y bueno, allí estamos echándole pichón a todo a pesar de ciertos inconvenientes. En verdad nuestro objetivo es ganarnos nuestro sustento”, destacó.

Esta pareja de esposos sigue apostando para servir platos que van desde un rico pabellón, arroz con pollo, sopas,y las deseadas arepas rellenas. El tiempo que llevan trabajando con alimentos procesados les ha generado ganancias que invirtieron en sus necesidades y en la manutención de sus hijos y nietos.

Por otro lado, se han visto afectados por la crisis económica y escasez de productos con que elaboran los alimentos, causando en oportunidades una baja en sus ventas. Lo que más suele afectar es el alto costo de los productos que muchas veces los adquieren bachaqueados. Incluso han tenido que recurrir a los trueques para poderlos adquirir.  

Sin embargo, insisten en llevar su comida a aquellos clientes que tienen la costumbre de sentarse a degustar de lo que allí se prepara. Este trabajo les da para poder subsistir en su día a día, pues ambos son de tercera edad y no perciben otro tipo de ingreso.

No obstante, la señora Noemí señaló que durante su tiempo en el puesto han sido víctimas de inseguridad y aunque no les han llevado nada, han intentado irrumpir en su pequeño local donde guardan sus utensilios de cocina con los que trabajan cada día, por lo que piden mayor presencia policial que les permita trabajar tranquilos como lo han hecho durante años.