Alrededor de 800 familias de la urbanización El Obelisco y zonas adyacentes al oeste de Barquisimeto, reiteraron su llamado a las autoridades gubernamentales para que se asigne un presupuesto para el reemplazo del sistema de drenaje en la comunidad, debido a que en la actualidad padecen una grave crisis sanitaria y de infraestructura provocada por el desbordamiento continuado de aguas servidas.
Cabe destacar que los vecinos de dicha urbanización tenían más de tres años reportando ante los entes correspondientes un bote de aguas servidas en la carrera 25, esquina de la calle 56, situación que fue atendida por parte la hidrológica del estado Lara, quienes acudieron en su momento para supervisar el problema.
Luego de la supervisión, desde Hidrolara se destapó el colapso de cloacas, pero la situación se volvió a presentar durante el mes de noviembre del 2025.
Teódulo Tirado, uno de los afectados, informó que luego de las constantes denuncias de la comunidad ante los entes correspondientes y a través de los medios de comunicación, durante el 21 de diciembre, desde Hidrolara llevaron el granzón e informaron que los trabajos de remplazo estarían iniciando luego del 14 de enero.
Pasado el 14 de enero, Tirado mencionó que un grupo de vecinos acudió ante las oficinas de Hidrolara, a quienes les informaron que “no hay recursos para la nueva tubería” necesaria para una reparación definitiva.
Casas en riesgo de colapso
La gravedad del problema ha trascendido lo sanitario para afectar directamente las viviendas de la zona.
La filtración de aguas servidas ocasionó el socavamiento de la vía y los vecinos temen que el terreno bajo sus casas este en el mismo estado.
Asimismo, Teódulo Tirado alertó que el flujo constante de aguas negras está socavando las bases de las construcciones. “La casa de la esquina se está hundiendo y así sucesivamente van con las otras”.
Cabe destacar, que actualmente el paso de la carrera 25 con calle 56 se encuentra cerrado con el granzón que dejó Hidrolara debido a que el terreno es inestable.
Brote de enfermedades infantiles
El impacto en la salud pública es la mayor preocupación de los vecinos, como es el caso de Manuel Escobar, otro de los afectados, quien reportó un incremento alarmante en casos de enfermedades asociadas a la contaminación ambiental y el estancamiento de aguas residuales.
“Producto de las aguas estacadas se produjo una proliferación excesiva de zancudos y otros insectos que agravan la situación sanitaria en la comunidad. Tanto los niños como adultos mayores están resultando afectados por los olores nauseabundos y la exposición a bacterias”, agregó Escobar.
Por su parte, Rebeca González enfatizó que la problemática tiene tiempo afectando la calidad de vida de la urbanización.
La comunidad hace un llamado directo y urgente a la hidrológica del estado y a la Gobernación del estado Lara para que se aboquen a solucionar la avería antes de que las consecuencias sobre la salud de los habitantes y la infraestructura de las viviendas sean irreversibles.
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