La falta de agua marchita Los Claveles de La Guaira

Foto: Radio Fe y Alegría.

La comunidad Los Claveles, ubicada en la parte baja de la parroquia Maiquetía del estado La Guaira, es el lugar donde conviven alrededor de 300 familias que tienen que ser protagonistas de las consecuencias que traen las fallas en los servicios básicos.

Alrededor de esta comunidad convergen los sectores Jabillos y Cerro Jesús, que representan para el estado un aporte económico importante, debido a su movida actividad comercial.

Algunos vecinos relatan que en su fundación, la cual estiman que fue hace unos 80 años, los servicios básicos fueron colocados gracias al gobierno de ese momento. Pero hoy en día las autoridades no dan abasto ante la crecida de la población o simplemente han desaparecido.

Dos pulgadas de tubería para la comunidad

La señora Lilia Ferreira, habitante del sector, relató que a diario sufre las consecuencias de un sistema de agua que no ha sido intervenido de manera eficiente por parte de las autoridades de hidrocapital.

«Aquí ya vamos para casi dos años sin agua La problemática es grande porque hay niños y personas en cama. A diario tenemos que pagar para que nos traigan el agua y no es fácil sabiendo como está la situación, donde no tenemos muchas veces para comer», expuso Ferreira.

Ferreira, de 50 años, manifestó que ella y los demás vecinos se ven obligados a buscar agua en sectores como El Rincón, donde queda el tanque de la INOS, que saca una maguera cuando funciona la bomba para llenar los pipotes o botellones de La comunidad Los Claveles y barrios aledaños.

También montaña arriba se encuentran ríos y manantiales, donde la gente monta en sus carretillas y carritos improvisados los botellones o bidones de agua, para ir a llenarlos de agua.

Dijo que particularmente en su caso cada botellón de agua para el consumo le cuesta Bs. 1.000.0000, de los cuales compra cuatro. Al mes, gasta alrededor de unos Bs. 20.000.000.

Sin red de gas

Los vecinos también comentaron que no cuentan con una red doméstica de gas. En ese sentido, se ven obligados a comprar las bombonas de gas mensualmente. En muchos casos la compran al camión que llega a la comunidad por medio de Gas Comunal.

Cuando el camión se tarda en venir, se ven obligados a irse a la sede del polideportivo donde todos los días llega un camión para vender las bombonas. Allí su precio es de 1 dólar.

Algunos vecinos han hecho el sacrificio de comprar un cocina eléctrica pequeña, pues manifiestan que a veces no encuentran el gas por ningún lado.

Cañadas de vertederos

La comunidad está ubicada entre dos cañadas: es el cause de aguas servidas de por lo menos tres comunidades.

En este caso, ante la falta de conciencia y flojera de muchos vecinos, las cañadas reciben a diario cantidades innumerables de basura y desperdicios de todos los tamaños.

Foto: Radio Fe y Alegría.

El señor José López manifestó que en la parte baja del barrio Los Claveles existe una especie de gaceta donde la gente baja y deposita la basura, pero que se hace pequeña por ser una zona comercial y muy poblada.

López dijo que a pesar que el camión recolector de basura pasa a diario, no ha pasado mucho tiempo cuando se desborda el lugar nuevamente de basura.

Foto: Radio Fe y Alegría.

Los vecinos cuentan que cuando pasan por ese lugar el mal olor es insoportable y la cantidad de animales e insectos como moscas, son focos para la proliferación de enfermedades.

Un transporte que no cumple rutas

López, de 66 años, también señaló que actualmente como usuario del transporte público en La Guaira, en la actual época de pandemia, no se cumplen las medidas de bioseguridad.

«El distanciamiento social no se cumple para nada. Tenemos que montarnos unos arribas de otro o arreguindados en las puertas», dijo López, enfatizando que los chóferes tampoco exigen el tapabocas.

El ciudadano también denunció que los choferes de las camionetas o autobuses parten las rutas; es decir, le manifiestan a los usuarios hasta donde llegan sin cumplir la ruta completa y al llegar al lugar vuelven a cargar gente.

«De una ruta cobran tres pasajes», aseguró López.

Lo cierto es que los vecinos esperan que ante lo céntrico que queda la comunidad de algunos poderes del Estado, puedan ser escuchados a todos sus planteamientos.

Manifestaron tener la voluntad de organizarse como comunidad para proponer y ayudar a los gobernantes a fin de recibir una mejor calidad de vida.