Las remesas alivian, pero no superan la inflación en Delta Amacuro

José López, un adulto mayor que vive en la parroquia Leonardo Ruiz Pineda de Tucupita, reveló que a pesar de que varios familiares le envían dinero desde Trinidad y Tobago, apenas le alcanza para comprar pocos rubros alimentarios.

El señor López tiene cuatro hijas viviendo en la vecina isla de Trinidad y Tobago, y aunque en algunas ocasiones le envían dinero, él no puede adquirir proteínas por los altos precios. Apenas adquiere artículos básicos.

“De vez en cuando nos mandan ciertos y determinados recursos, pero como está el costo de la vida, es un paliativo pues, por lo menos se logra algo, pero es insuficiente por los altos costos”, dijo el señor José López.

El periodo para el envío de la ayuda varía de acuerdo a las posibilidades de sus hijas.

El deltano manifestó que actualmente está viviendo con una de sus hermanas y su último hijo en la parroquia Leonado Ruíz Pineda de Tucupita, donde hasta ahora han podido afrontar la crisis venezolana por las remesas que recibe desde Trinidad y Tobago.

A pesar de contar con un ingreso extra, este dinero no alcanza para adquirir algo de pollo y medio cartón de huevos.