Los caraqueños no dejan de protestar por falta de agua

La semana no comenzó muy bien en la capital. Ciudadanos de al menos 10 sectores de Caracas protestaron este lunes 25 de mayo en sus respectivas zonas por la carencia agravada del servicio de agua potable.

La sequía no discrimina entre sectores populares y urbanizaciones. En Caracas y zonas del estado Miranda el padecimiento es casi el mismo.

Sectores como Mirávila, Mariches, Vista Hermosa, La Urbina, Petare y Julián Blanco (municipio Sucre) , así como Parque Central, Maripérez, San Bernardino y Los Mecedores, en Libertador, fueron escenario de manifestaciones.

Igualmente habitantes de la urbanización Terrazas de Ávila, en el municipio Sucre, estado Miranda, mantuvieron cerradas las entradas en esa localidad por una protesta debido a la falta de agua.

Los vecinos del Barrio Metropolitano decidieron cerrar la vía ante el desespero que sienten por no contar con el servicio desde hace semanas.

En la mayoría de estas comunidades capitalinas los protestantes indicaban que llevaban entre 10 y 20 días sin una gota de agua.

En el caso del barrio Julián Blanco, en Petare Norte, las autoridades enviaron una cisterna de agua. Sin embargo, ellos exigen que la solución debe ser agua por tubería constantemente.

Este fin de semana la Ministra del Poder Popular para Las Aguas, Evelyn Fuentes, informó en sus redes que ya se había reactivado la estación Taguacita, perteneciente al Sistema Tuy II que viene presentando fallas desde hace tres semanas.

En San Bernardino no aguantaron tampoco

La protesta en la urbanización San Bernardino, al norte de la capital, fue quizás una de las más particulares.

Vecinos se concentraron en la avenida Ávila, en donde se ubica un llenadero de agua en las faldas del Waraira Repano.

Allí la manifestación fue contra camioneros que llenan sus cisternas en el lugar y presuntamente cierran las llaves que surten la zona.

“Son más de 50 días sin agua. No entendemos cómo para las cisternas sí hay. Aquí lo que hay es un chanchullo”, denunció uno de los manifestantes.

Al sitio se acercó un funcionario del Ministerio del Interior, que se identificó como director de despacho, quien pidió paciencia a los lugareños y los invitó a sentarse en una mesa técnica, algo que los habitantes de San Bernardino rechazaron.

“Soluciones ya”, fue el grito al unísono.