Los merideños se cansaron de los apagones

Los habitantes de distintos sectores de la entidad Mérideña manifestaron su malestar esperando soluciones inmediatas y efectivas ante el problema de los cortes de electricidad. Foto: Rossana Mosquera.

Ante los constantes apagones registrados en la entidad andina, habitantes de varias comunidades de la región protestaron frente a la Defensoría del Pueblo con pancartas alusivas a “Corpoelec nos mata”, en virtud de exigir al titular Rafael Bastos haga respetar los derechos humanos.

Los cortes de electricidad en casi todos los sectores de Mérida superan las 12 horas continuas, situación que según sus habitantes no les permite cocinar, lavar, trabajar, hacer las diligencias cotidianas e incluso ha ocasionado interrupción en el descanso por las noches de los merideños.

Enriqueta Carrero, habitante de la urbanización Las Tapias del municipio Libertador del estado Mérida indicó a Radio Fe y Alegría Noticias que es un derecho que a su juicio está siendo violentado.

“Mérida Sur es la más afectada y castigada, nuestras vidas está en riesgo con estos apagones, estamos sufriendo y a los niños se les está violentando la recreación, el descanso y condición del niño”, apuntó.

Por su parte Orlando Quintero, habitante de El Carrizal B, manifestó que el gobierno a su juicio ha atropellado a la comunidad merideña con los cortes de electricidad que a consecuencia de los apagones han dejado su nevera quemada.

“Es un descaro de los cortes de luz que está sucediendo en el estado y fuera de él, estamos con problemas de gas, combustible, agua, ya la comunidad no puede subsistir porque tienen problemas por todos lados”, aseguró Quintero.

Igualmente Maritza de Gómez, habitante de la avenida Urdaneta indicó que en su zona la electricidad se va por 12 y 13 horas, “se nos daña la comida, para dormir es un suplicio, las calles quedan a oscuras y aquí estamos protestando para que nos den soluciones”, refirió.

María Pernía vive en el sector La Humboldt, para ella es insoportable los cortes de electricidad, pues en su zona los cortes superan las 13 horas diarias perjudicando el surtido de agua potable.

“Yo vivo en edificio y el surtido de agua es por bombeo, entonces nos vemos afectados cuando se va la electricidad porque quedamos por largas horas sin agua potable, ya estamos en un estado de nervios por esta situación”, señaló.

Las comunidades tienen previsto en los próximos días ir a los tribunales de menores en defensa de los niños niñas y adolescentes, pues los padres y representantes aseguran que se les violentan sus derechos humanos a diario.