“No sabemos si hay muertos, pero sí que hay paludismo”

José Rodríguez, vecino del municipio Pedernales, advirtió este lunes que hay un “preocupante” brote de paludismo en la localidad de Waranoko, un caserío aborigen ubicado a unos 45 minutos de la capital de ese ayuntamiento, al norte de Delta Amacuro.

En Waranoko viven unas 250 familias y los vecinos alertan que al menos más de la mitad de la población sufre de esta enfermedad.

“No sabemos si hay muerto por paludismo, pero sí sabemos que hay paludismo en el lugar”, señaló.

Rodríguez aseguró que Waranoko contaba con una casa de alimentación y una pequeña medicatura, las cuales funcionaban con normalidad pero ahora la crisis ha desatado todas las carencias en la comunidad, a la que se accede sólo por vía fluvial.

“Ya ni los ranchos, ni caminerías quedan”, lamentó.

Los pacientes con paludismo no han tenido otra opción que quedarse en la comunidad y apelar por sus costumbres: “remedios caseros y maraqueo (un ritual originario en el se usa las maracas para invocar los espíritus, para que estos se lleven la enfermedad). Los enfermos han revelado que de viajar a Pedernales, no encontrarían medicinas”.

Cabe resaltar que el pasado 13 de septiembre dos personas fueron diagnosticadas con paludismo, pero fueron atendidas rápidamente en Capure, municipio Pedernales.