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Padres y educadores guayaneses califican como regular este cierre de año escolar

Foto: Francesca Díaz | Radio Fe y Alegría Noticias.

Entre bajo rendimiento y déficit de docentes, padres y educadores de Ciudad Guayana, municipio Caroní del estado Bolívar, calificaron como regular este cierre de año escolar.

Radio Fe y Alegría Noticias conversó con maestros de distintas parroquias de Puerto Ordaz y San Félix, quienes coincidieron en que la ausencia de profesores y la mala preparación de los estudiantes son algunos de los aspectos que se deben mejorar para el próximo período académico.

En la parroquia Dalla Costa, Cindry Rojas, educadora de un plantel público, consideró que la crisis económica que viven los padres impacta directamente en el aprovechamiento escolar de sus hijos. También aseguró que los representantes necesitan dedicar más horas a fomentar el estudio en casa.

“Los estudiantes este año escolar han sido bastante deficientes en sus conocimientos. Académicamente. No sé si ha sido por la situación país que se está viviendo. A veces no tienen alimentos para poder asistir a la escuela. Los papás no cuentan con recursos para el uniforme, los zapatos, los cuadernos. Ni siquiera algo tan sencillo como la libreta. No es que la maestra no hace el trabajo, sino que ya vienen deficiente del hogar. No es lo mismo lo que le imparte un docente en el aula de clases, ese conocimiento queda en el aula. En la casa es otra cosa”, expresó Rojas al ser consultada sobre el cierre del año escolar.

Según el Sistema de Evaluación de Conocimientos en Línea (Secel) de la Universidad Católica Andrés Bello correspondiente al año 2024, más del 70% de los estudiantes de 6to grado a 5to año de bachillerato están reprobados en matemáticas y habilidad verdad. Obteniendo una calificación promedio de 7 puntos sobre 20.

Asimismo, la crisis económica que viven los educadores ha suscitado una deserción que alcanza el 80% en todo el país según información ofrecida por la Federación Venezolana de Maestros en 2024, lo que se traduce en alumnos sin educadores preparados en las aulas.

“Se reportó una baja en la matrícula. Muchos niños se han ido del país por diferentes razones. Sobre el aprovechamiento, los muchachos aquí han contado con ayuda de sus representantes y las maestras informamos a los padres. Tratamos de apoyarnos entre maestros y representantes”, explicó una educadora de la parroquia Simón Bolívar.

Padres reclaman ausencia de maestras

Por su parte, los representantes entrevistados alegaron que durante el año muchos educadores faltan a sus horas de clase, lo que se traduce en la pérdida de conocimientos para sus hijos.

Esta situación es propia de muchas escuelas públicas, ya que profesores entrevistados en Caroní han explicado que pasan un viacrucis para poder acudir a las escuelas, especialmente cuando deben pagar varios pasajes, debido a los bajos salarios. La situación es menos frecuente en planteles privados, puesto que en estos centros hay mejor oferta salarial.

En este orden de ideas, Ana Lara, madre de dos niños, consideró que la calidad educativa es buena y que los maestros tienen buenas técnicas de enseñanza; sin embargo, alegó que durante el curso hubo muchas ausencias.

“Hubo muchas faltas. Pero en la parte de evaluaciones pues tuvieron sus evaluaciones. No perdieron nada. Mis hijos van para 1er grado y la otra para 4to y considero que les ha ido bien. Sobre infraestructura, a la escuela le faltan varias cosas, tiene muchas fallas. Me gustaría que el próximo año se mejore la asistencia porque hay bastantes faltas con algunas educadoras”, explicó.

Para mayo de 2023, educadores protagonizaron más de 3000 protestas para exigir mejores condiciones salariales.

En Guayana, Radio Fe y Alegría Noticias dio cobertura a más de 5 jornadas de protesta, en las cuales los educadores aseguraban que no perciben recursos suficientes para asistir diariamente el plantel, dado que reciben como sueldo mensual lo de apenas 4 o 5 pasajes. Asimismo, muchas veces tampoco tienen dinero para material escolar o calzado.

Los padres tampoco están exentos, en la parroquia Universidad, la madre de un niño de 8 años comentó que muchas veces no puede llevarlo a la escuela, debido a que cumple horarios muy estrictos para poder mantener a su representado, lo que ha afectado directamente su rendimiento.

“Es difícil. El colegio es excelente, pero yo trabajo. Es complicado. Uno se cansa. Estoy en la lucha. Mi hijo ha ido avanzando, pero estaba mal. La profesora me dice que está mejor, ya está leyendo. Él va para tercer grado y considero que ya está preparado. Aprendiendo a leer, suma, resta…”, acotó.

Hurtos también afectaron el cierre de año escolar

En la parroquia Cachamay, una educadora relató que la crisis que se vive en el país también afectó el buen desenvolvimiento del curso, ya que en el plantel donde se desempeña se robaron parte del cableado eléctrico, obligando un cambio de horario en la jornada escolar.

“Soy docente de Castellano y Literatura. Académicamente, los estudiantes al principio, sobre todo los que vienen de primaria, la adaptación cuesta un poco. A medida que avanzó el curso, hubo una buena adaptación. Nuestro horario es en la mañana, pero los amigos de lo ajeno robaron los cables y trasladamos el horario para la tarde, lo que costó tanto para estudiantes como para docentes. En cuanto a preparación, en mi grupo al menos un 50% está preparado para el siguiente grado”, explicó Migledis Gimón, educadora.

Para 2024, situaciones similares se reportan en otros sectores como Las Amazonas, el Core 8 y El Roble, para los planteles, el vandalismo es fatal; puesto que muchos ya vienen con deficiencias debido a los robos y desvalijamientos ocurridos desde la pandemia.

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