Parlamento portugués da luz verde a la legalización de la eutanasia

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El Parlamento portugués aprobó la legislación que permite morir por eutanasia o suicidio asistido cuando la persona se encuentre en una situación de sufrimiento «duradero e insoportable».

La votación se produjo en un contexto de apoyo social, aunque también existen grandes detractores entre los sectores más conservadores. Portugal se convierte en el octavo país del mundo en legislar por una muerte digna.

El acceso a la eutanasia y al suicidio asistido están a un paso de ser realidad en Portugal.

El Parlamento aprobó este jueves 20 de febrero cinco proyectos de ley presentados por el gobernante Partido Socialista, el marxista Bloco de Esquerda, la fuerza animalista PAN y la ecologista PEV, además de Iniciativa Liberal. Los últimos escollos que la ley debe superar son la aprobación del presidente de Portugal y la decisión final del Tribunal Constitucional.

Las cinco propuestas coinciden en lo básico: el solicitante, para morir, tendrá que ser mayor de edad, no tener problemas mentales y encontrarse en una situación de sufrimiento «duradero e insoportable» con enfermedad o lesión incurable y fatal.

Además, la aplicación de la eutanasia exigirá la corroboración por parte del paciente hasta en cuatro ocasiones, el seguimiento del proceso por parte de una comisión médico-jurídica y el derecho a la objeción de conciencia por parte de los profesionales de la salud.

 Los diferentes matices de cada una de las cinco propuestas deberán tratarse en una comisión, de la que derivará un texto final que se votará en unas semanas. 

Esta es la segunda vez que el Parlamento portugués vota sobre el derecho a la muerte.

En 2018 la ley de eutanasia fue rechazada en una votación resuelta por una diferencia de cinco votos. Sin embargo, con la nueva composición de la Cámara, resultante después de las elecciones de octubre de 2019, fue aprobado un reclamo que tiene apoyo entre los portugueses, pero que, al mismo tiempo, despierta polémica; como se demostró en la marcha contra la eutanasia que tuvo lugar este jueves frente al Parlamento y a la que acudieron medio millar de personas.

Según una reciente encuesta del Instituto Universitario Egaz Moniz, el 50,5% de los portugueses es favorable a la eutanasia, el 25,6% contrario, y el resto, un 23,9%, está indeciso. Hasta hoy, las personas que ayudaban a otros a morir se enfrentaban a penas de entre uno y ocho años de cárcel.

Con información de france24