Pensionados venezolanos en el exterior: sin plan b para sobrevivir

Foto: El País.

En 2017 el presidente de la República, Nicolás Maduro, durante una entrevista concedida al periodista español, Jordi Évole, se comprometió con pagar a los pensionados venezolanos en el exterior lo que les correspondía por concepto de pensión, pero esto no se concretó.

Dos años más tarde, en una segunda entrevista, el mandatario nacional fue consultado por Évole sobre este mismo tema y respondió extrañado que no sabía que había pasado con el pago a los pensionados venezolanos residentes en el extranjero.

«Me agarraste fuera de base. No sé el resultado de esas negociaciones, sí sé que se iniciaron. He incumplido, pido perdón», dijo Maduro, al tiempo que encargó al ministro de la presidencia venezolana a que evaluara dichas negociaciones.

Radio Fe y Alegría Noticias se comunicó con Pedro Ontiveros, presidente de la Federación de Asociaciones de Pensionados y Jubilados de Venezuela en España (Fapejuves), para contrastar lo dicho por el jefe de Estado asegurando que el Gobierno de Venezuela no se ha puesto en contacto con ellos, de hecho, afirmó que enviaron comunicaciones a Nicolás Maduro y no fueron respondidas.

«Hemos recurrido desde el punto de vista legal a todos los organismos que tienen que ver con las pensiones y jubilaciones en Venezuela: el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), el Banco Central de Venezuela (BCV), le hemos enviado comunicaciones al ciudadano presidente (Nicolás Maduro), a la Defensoría del Pueblo y en ninguno de los casos esas comunicaciones han sido respondidas; es decir que existe un silencio absoluto por parte de las autoridades venezolanas que en ningún momento han dado la cara ni han dicho ‘ésta es la situación, vamos a llegar a un acuerdo del pago de las pensiones'», refirió Ontiveros.

Acotó que hace cuatro años, lograron conversar con el embajador de Venezuela (en España) y éste les dijo que iba a plantear el tema a la presidencia y vicepresidencia del BCV y del IVSS, pero aún no hay respuestas.

Cinco años sin cobrar y contando

Hasta el año 2016 pensionados y jubilados venezolanos en el exterior pudieron cobrar, en términos generales, su pensión o jubilación, ambos refrendados en la Constitución nacional (artículo 80).

Contaron que desde ese momento se encuentran en una situación difícil, ya que era el único ingreso que tenían.

Foto: agencias.

“Perdimos nuestra independencia. Nuestros familiares, amigos, nos brindan algunas ayudas, al igual que los organismos de asistencia social de las comunidades y las alcaldías en España, pero en líneas generales dejamos de percibir esa pensión que gracias a ella podíamos vivir y mantenernos”, indicó Ontiveros.

Además, denunció que por esta situación han sufrido daño psicológico al preocuparse por cómo van a hacer para comer todos los días, pagar sus gastos, movilizarse, entre otras cosas.

De 1.560 euros a nada

La pensión que recibían los adultos mayores era una variación de acuerdo al monto fijado en Venezuela, calculado en base a los 10 bolívares por dólar. Es decir que el último monto que cobraron fue alrededor de los 1.560 euros.

“Estábamos en el orden de los 156.000 bolívares que se cobraba la pensión en Venezuela, y aplicando el criterio de los 10 bolívares por dólar se lograba una cifra representativa en moneda de curso legal en nuestro caso”, recordó Ontiveros.

A todas éstas el Gobierno nacional adquirió una deuda a partir de enero de 2016 con los pensionados venezolanos en el exterior.

Según Oscar Silva, miembro de la junta directiva de Fapejuves, el impago de las pensiones de hace cinco años tiene dos períodos.

  1. El primero que va desde enero de 2016 a enero de 2018 donde estaba vigente el Convenio Cambiario 35, es decir, el de 10 bolívares por dólar, antiguo Dipro.
  2. El segundo inicia en febrero de 2018 hasta la fecha actual en el que rige el Convenio Cambiario 39, donde a todos los pensionados y jubilados venezolanos residentes en el extranjero pasan a recibir el dólar comercial cuya fluctuación depende del promedio ponderado resultante de las operaciones diarias en las mesas de cambio y publicado por el BCV.

La cifra que calculó Fapejuves para el Convenio Cambiario 35 arrojó una deuda por pensionado de alrededor de 230.000 dólares. Y para el Convenio Cambiario 39 una deuda de 358 dólares por pensionado.

¿Cuánto cuesta vivir en España?

Radio Fe y Alegría Noticias realizó una investigación para calcular en promedio cuánto puede llegar a costar una cesta alimentaria básica con ocho productos: huevo, carne, leche, queso, pan, arroz, frutas y verduras, luego se comparó sus precios con el salario mínimo.

  • Huevos (24 unidades) = 1,99 euros.
  • Pollo y carne de vacuno (6 kg) = 49,68 euros.
  • Leche (10 litros) = 7,2 euros.
  • Queso (1 kg) = 9,68 euros.
  • Pan (10 barras de 500 g) = 10,10 euros.
  • Arroz (1 kg) = 0,83 euros.
  • Frutas (6 kg) = 9,54 euros.
  • Verduras (8 kg) = 9,98 euros.

Es así que el valor de la cesta básica alimentaria en España para septiembre de 2021 es de 99 euros, el equivalente al 10% en comparación con el salario mínimo en el país europeo.

No obstante, el precio medio del alquiler por mes en España al cierre del 2020 fue de 980 euros, es decir, que el ingreso mínimo mensual en algunos casos no es suficiente ni siquiera para pagar el arrendamiento.

En los pueblos cercanos a las ciudades puede estar en 250 euros, y por 180 euros es posible alquilar una habitación.

El coste del alquiler también hay que añadir el de las facturas del gas, del agua, la luz e Internet, a lo que hay que sumar 100 euros más a la cuenta.

Si se alquila un apartamento en las cercanías de las ciudades españolas el monto a pagar sería aproximadamente 350 euros, el equivalente al 37% del salario mínimo en España. En conclusión, entre la comida y el arrendamiento se va el 47% del ingreso mínimo al mes.

“Pareciera que la intención es de exterminarnos”

Pedro Ontiveros, representante de Fapejuves, afirmó con preocupación que con el silencio de las autoridades del país pareciera que hay una intención de dejarles morir de mengua, desatendidos.

Lamentó que después de que cumplieron con todos los requisitos para recibir su pensión, que le dieron los mejores años de su vida y contribuir al desarrollo de Venezuela, se encuentren en esta situación y que no haya la posibilidad remota de que se resuelva

“En estos momentos todos los caminos están cerrados porque la otra parte no da ningún tipo de explicación. Simple y llanamente nos abandonó, ‘que se mueran de mengua’, como decimos nosotros, ‘que se terminen de morir esos viejitos en el exterior’. Pareciera que la intención es de exterminarnos, de hacer un genocidio contra nosotros porque realmente no entendemos por qué no hay ningún tipo de respuestas por parte del Gobierno venezolano, criticó Ontiveros.

Contó que hay muchos pensionados que se van todo el día a la calle para no estar en la casa porque son pisos (apartamentos) muy pequeños y “constituirían una molestia”.

“Vivir con un hijo que lo que produce son 1.300 euros y tú tengas que integrarte a su casa, a su vivienda, donde habitan cuatro y cinco personas es sumamente difícil”, refirió el presidente de Fapejuves.

Convenios suscritos

Venezuela suscribió convenios de Seguridad Social con seis países: España, Portugal, Uruguay, Chile, Ecuador e Italia, esto con el fin de permitir la continuación del cobro de la pensión de venezolanos residentes en estos países.

El Instituto Nacional de Seguridad de España reconoce alrededor de 9.000 venezolanos jubilados en la nación ibérica, pero según calcula Fapejuves la cifra crece hasta los 15.000 o 20.000 pensionados venezolanos en el extranjero que no tienen la posibilidad de cobrar su pensión, ya sea porque no cotizaron en el país donde ahora residen, o porque han solicitado el traslado de la misma y hasta el momento no se ha aprobado.

Foto: Fapejuves.

A la edad de 70, 80 o 90 años no hay un plan b. Es que cuando en las empresas, o en la verdulería de la esquina, llega un currículo donde se lee que el aspirante al trabajo tiene más de 48 años ya tuercen los ojos, lo descartan. El no pagar las pensiones les deja indefensos y sin ningún tipo de respuesta.

Es en ese momento cuando a la palabra jubilado se le cae su origen etimológico, porque el grito deja de ser de alegría y se convierte en uno de protesta por la reivindicación de un derecho.