Para el economista Pablo Polo, no hubo sorpresas con el anuncio hecho por la presidenta encargada Delcy Rodríguez sobre el ingreso de los trabajadores sin modificación de salario.
El docente universitario dijo en entrevista durante el programa De Primera Mano de Radio Fe y Alegría Noticias, que la expectativa estaba centrada en el salario, sin embargo, el incremento fue de un concepto que maneja el gobierno bajo la figura del llamado ingreso integral basado en bonos.
El especialista en macroeconomía aseguró que un aumento del salario mínimo implicaría fuertes efectos fiscales. “Por cada 10 dólares que nosotros aumentemos al salario mínimo, se generan impactos equivalentes a más de 100 dólares, es decir, 10 veces el aumento”.
Por esta razón, considera que para que pueda haber un ajuste salarial, es imprescindible una reforma a la ley que lo regula, para poder controlar ese impacto fiscal, pues no tendría sentido un aumento del monto de salario si también se provoca un aumento en la inflación y se impacta el poder de compra de ese salario.
“Si nosotros no modificamos la estructura de la ley del trabajo, es prácticamente imposible realizar un ajuste a nivel de los salarios”, indicó.
“Lo que queda entonces es trabajar ese concepto que se está manejando de ingreso mínimo nominal, que obviamente nos priva a los trabajadores de una serie de derechos adquiridos que hemos tenido a través del tiempo, pero que en la actual situación fiscal que maneja el país, es muy difícil de poderlo satisfacer”, agregó.
¿Cómo llegamos al punto en el que no se puede aumentar el salario?
El especialista señaló que si bien es cierto que estamos dentro de un proceso de recuperación económica, no podemos obviar que la economía real cayó en un 80%.
El profesor Pablo Polo indicó que la actividad económica, lo que llamamos Producto Interno Bruto (PIB) se redujo de manera importante en los últimos años.
“Y cuando nosotros hablamos de crecimiento del PIB, hablamos en relación a dónde estábamos, y cuando uno está muy abajo, es muy fácil crecer en grandes cifras, pero esa cifra cuando la traducimos a nivel nominal no significa mucho”.
Por ejemplo, se estima que para 2012 el PIB era alrededor de trescientos mil millones de dólares anuales, sin embargo, en el 2025 el PIB era seis veces menos: entre 50000 y 53000 millones de dólares.
“Bajamos al sótano tres y después subimos al sótano uno. Subimos dos pisos, ¿verdad? Pero todavía estamos en el sótano”.
Esta situación hace imposible sostener una estructura del tamaño de la que tiene el sector público, que incluye tanto a los trabajadores como a los jubilados de la estructura pública y a los pensionados.
Entonces, se preguntó el economista: ¿de dónde vamos a sacar el dinero para pagar ese aumento salarial? Con ello, explicó, lo que se hace es presionar la generación de dinero inorgánico y eso a su vez presiona los precios, y terminamos teniendo nuevamente procesos inflacionarios importantes.
Resaltó que de acuerdo a múltiples estudios, reducir un punto de la inflación saca más gente de la pobreza que un crecimiento de un punto en la economía. Es decir, “es mucho más importante lo que ocurre con los precios que lo que ocurre con la economía”.
¿Qué elementos influyeron en la destrucción de la actividad económica?
Pablo Polo aseguró que el país manejaba una estructura económica que no estaba impulsando la productividad y que se tomaron muchas medidas que tuvieron un impacto importante en la contribución que hace el sector privado a ese crecimiento económico.
“Para nadie es un secreto que la producción petrolera cayó desde 3 millones de barriles diarios a menos de 1 millón de barriles diarios”, señaló.
Recordó que la industria petrolera era el principal motor de la economía venezolana y la fuente de financiamiento del sector público.
Sobre el tema fiscal, dijo que “definitivamente hay un un gran desorden y eso hay que corregirlo también porque es otra cosa que afecta muy fuerte a las empresas en el sector”.
¿Qué ha provocado la inflación en Venezuela?
El profesor Pablo Polo indicó que el mal manejo monetario es lo que impulsa los procesos inflacionarios. Sin embargo, el mal manejo monetario es consecuencia de dos cosas.
La primera, apuntó, es falta de independencia de la autoridad monetaria, para que el Banco Central de Venezuela (BCV) pueda decirle al gobierno: “no, no te voy a a financiar”.
Y la segunda es la presión fiscal. “Si yo no tengo disciplina fiscal, voy a terminar presionando la generación de dinero sin respaldo y ese dinero sin respaldo impulsa los procesos inflacionarios”.
Señaló que comenzamos a tener inflación cada vez más elevadas porque el gobierno simplemente tecleaba en una máquina una cantidad de dinero y esta aparecía registrada en el banco.
Estas deciciones provocaron un crecimiento monetario descontrolado que produjo un proceso hiperinflacionario.
“Este crecimiento monetario no se habría dado sin la presión fiscal por parte del Estado al tener que pagar tantas cosas y no tener los recursos generados a partir de la economía real”.
Entonces, explicó: “si no corregimos la disciplina fiscal, seguiremos teniendo problemas monetarios y seguiremos teniendo inflación, por lo que es imperativo que se sea responsable desde el punto de vista gubernamente, con el manejo fiscal para poder tener entonces un manejo monetario responsable y finalmente una economía estable”.
¿Qué provocaba la generación de dinero sin respaldo?
El docente universitario señaló que regularmente las economías funcionan desde los sectores privados y que el sector público colabora en el funcionamiento de la economía real, pero no es protagonista. Sin embargo, en Venezuela es al revés, lo que califica como una anomalía.
Recordó que el país se llenó de empresas públicas, además se aumentó la estructura de gobierno y todo eso significa más trabajadores en el sector público.
Lo que a su vez, apuntó, “tiene un impacto desde el punto de vista político, porque significa más apoyo”.
“Si yo trabajo para el gobierno, yo de alguna manera voy a apoyar a ese gobierno. Ese clientelismo generó un gran crecimiento descontrolado del sector público”.
Dijo que Venezuela, en lugar de aumentar el crecimiento del sector petrolero a partir del boom petrolero, lo que hizo crecer fue al Estado.
Y cuando cayeron los precios del petróleo, sencillamente no no se tenía cómo sostener esa estructura. Y lo que se hizo para corregir la estructura fiscal fue deteriorar los salarios.
“Como tengo tanta gente a quién pagarle, pues tengo que pagarles menos porque los ingresos se redujeron. Le pago más nominalmente, pero menos en términos reales”.
Es decir, explicó, cuando se hicieron esas asignaciones por allá por el año 2000, las mismas tenían un poder de compra. Luego, se mantuvo la política de asignaciones, pero cada vez esas asignaciones significaban menos poder de compra.
En resumen, indicó que se sobredimensionó de lo que se ocupa el Estado en relación a lo que realmente puede recaudar, tanto en su estructura fiscal como en la estructura de producción de las empresas nacionales, fundamentalmente en la empresa petrolera estatal, Pdvsa.
¿Y qué tienen que ver las sanciones en todo esto?
El especialista en macroeconomía recordó que todo el proceso de deterioro de la economía comenzó mucho antes de las sanciones y para él no hay duda de que, de alguna manera, lo que las sanciones hicieron fue agravar la situación sobre el tema de recaudación de la renta petrolera.
Y obviamente, eso redujo el ingreso que se percibía por esas fuentes, pero, enfatiza: “las sanciones no generaron, por ejemplo, la reducción de la capacidad de producción. Eso pasó mucho antes de que existiera la sanción”.
Para el profesor Pablo Polo, no nos ocupamos de forma central en sostener la capacidad productiva del sector petrolero y eso tuvo sus implicaciones a mediano y largo plazo, y se refleja en lo que estamos viviendo hoy.
“Entonces, el levantamiento de sanciones definitivamente significa que parte de ese dinero que se estaba perdiendo por los procesos de triangulación va a reingresar”, aseguró. “Pero definitivamente la inestabilidad económica y política del país son unas de las razones por las cuales la inversión extranjera se redujo y tuvo como consecuencia el estancamiento del sector”.
“Entonces, el levantamiento de sanciones contribuye, pero no es un factor único. Y como digo, si no nos abocamos a las razones reales en la estructura de manejo, no vamos a tener tampoco un resultado muy halagador”, añadió.
Finalmente sentenció: “no es simplemente levantar las sanciones, hay un trabajo también que hay que hacer”.
¿Cuándo habrá condiciones que permitan recuperar el salario?
Para el economista, corregir estos errores es fundamental, además de reformar la ley del trabajo, reducir el tamaño del Estado, levantar y ordenar la recaudación fiscal, impulsar al sector privado, recuperar el financiamiento a través de créditos, entre otras medidas necesarias previas.
Sigue todas nuestras entrevistas y la información que se produce desde las regiones uniéndote a nuestros canales de Telegram, WhatsApp y descarga nuestra APP.
