De juego político y afectaciones a migrantes venezolanos

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Migrantes deportados. Foto: Tamir Kalifa para The New York Times.

Hasta septiembre de 2022 había una movilización de migrantes venezolanos de un estado a otro en Estados Unidos. La razón del traslado se debía a una especie de manifestación de parte de los estados gobernados por republicanos, ante la falta de políticas migratorias del presidente norteamericano Joe Biden, del partido demócrata.

Entonces, la migración les sirvió a los republicanos como una especie de «juego político» contra los demócratas, según aseveró a Radio Fe y Alegría Noticias para aquel mes el periodista Mario Pérez Chacín, residenciado en Estados Unidos.

“La mayoría de los republicanos al ver que no resuelven las políticas migratorias, al ver que hay un colapso, dijeron: ‘ya que el gobierno no quiere hacer nada con los migrantes, vamos a llevar el problema a la puerta de su casa’. Eso es lo que ha estado pasando”, dijo Pérez Chacín justamente el 20 de septiembre.

Lo mismo opinó, este lunes 17 de octubre, el director del Servicio Jesuita a Refugiados (SJR) en México, Conrado Zepeda, quien dijo a Radio Fe y Alegría Noticias que el gobernador de Texas envió a los migrantes que recibía a Nueva York y Los Ángeles hasta saturar estas ciudades en función de un juego político para generar una crisis por las venideras elecciones de medio término.

Precisamente, tras la Casa Blanca percibir, fuera de los estados fronterizos, cientos de venezolanos, el presidente Joe Biden decidió deportar a los migrantes de esta nacionalidad, usando la política de deportaciones que creó el expresidente Donald Trump en 2020.

Esta medida, denominada Título 42, es una de las restricciones fronterizas entre México y Estados Unidos implementadas bajo la medida de salud pública para evitar la propagación del COVID-19. 

Esta es la forma que tiene Estados Unidos para empezar a controlar a los venezolanos que ingresan a su territorio, pues el gobierno estadounidense anunció un programa de permiso humanitario que permitiría hasta 24.000 venezolanos entrar al país de forma legal. 

“Aquí hay un juego político humanitario donde no hay una respuesta adecuada”, dijo Zepeda en entrevista con el programa De Primera Mano.

El efecto del “juego político”: crisis humanitaria

A criterio del director del SJR en México, la nueva medida de Estados Unidos contra la migración irregular de venezolanos generará una crisis humanitaria mayor.

Zepeda opinó que el resultado de todo este juego político repercute en los ciudadanos deportados a México que quedan sintiendo frustración, tristeza e indefensión porque están en medio de una escenario inseguro del que no se sabe qué pasará con ellos, a dónde irán o qué harán.

“Vemos condiciones de salud mental más graves, más condiciones de personas con mala alimentación. Es un hecho que las vulnerabilidades se incrementan al implementar este tipo de políticas”, mencionó.

Dijo que se ha hablado de abrir un refugio en un colegio en Ciudad Juárez (México) a donde están llegando los venezolanos expulsados de Estados Unidos. De ser así, el SJR haría lo posible por ayudar a esta población, pues está entrando el otoño en el norte del continente que trae temperaturas inferiores a -12 grados bajo cero.

El director del SJR también expresó que la medida de Estados Unidos y otros países de Latinoamérica al imponer visa, no detendrá el flujo migratorio de venezolanos. 

“Buscan cada vez más rutas más peligrosas, se van en lanchas si hay controles en la carretera. La gente va buscando otras alternativas fuera de las rutas comunes, aunque en éstas (los migrantes) están más expuestos a redes de trata y crimen organizado”, señaló.

“Por más que uno diga cuáles son los peligros en el Darién, se prevé que esto siga creciendo. Para la gente es más fuerte la decisión de moverse”, sentenció.

Cortesía del canal de youtube del diario El Tiempo.

SJR ayudará a los migrantes

De parte del Servicio Jesuita a Refugiados, se está trabajando para seguir ofreciendo ayuda, consiguiendo albergues, alimentos y medicinas, para los migrantes deportados.

Zepeda manifestó que los gobiernos deberían dar una respuesta multifactorial para poder dar soluciones verdaderas de cambio y protección para los migrantes, no solo de Venezuela, sino también de otras nacionalidades. 

Sin embargo, el director del SJR no ve un panorama halagador hacia el futuro. “No veo que los gobiernos se quieran juntar a tratar estos temas, pero los intentos que se puedan hacer no son en vano”.