Sancionada por exigir mejoras salariales

Lisbeth Padilla, docente de Guárico, denuncia que está siendo sancionada por haber protestado el pasado 10 de octubre durante el paro nacional de docente.

Ella pertenece a la escuela Juan José Landaeta, ubicada en Calabozo, y relata que junto varios docentes colocó algunos carteles en las cercas de la institución para manifestar su descontento por la crisis que atraviesan los educadores en Venezuela; luego la jefa del circuito escolar, la profesora Erilu Martínez, quitó las pancartas de «forma arbitraria», a lo que ella respondió volviendo a colocarlas.

Todo quedó registrado en un vídeo que se hizo viral en redes sociales. Desde ese momento se le prohibió seguir trabajando.

«Es completamente legal pegar los carteles en la entrada de la institución y nosotros así lo hicimos», cuenta Padilla. «Ella retiró los carteles sin mediar, sin preámbulos, sin conciliación, sin nada; los retiró de una manera arbitraria y por su puesto eso me molestó, porque lo tomé como un abuso de autoridad. Yo volví a pegar mis carteles y fue en ese momento que la profesora empezó a discutir conmigo y decía que nuestro paró era ilegal».    

Días después fue amonestada de una forma escrita, sin notificarse de manera oral a la directora Mari Angélica Pérez.

«Se me prohibió firmar el libro de asistencia de la institución, o que yo introdujera algún documento, alguna planificación en la dirección. O sea, se me cerró la puertas. Ella me sancionó y me prohibió trabajar y llevar mis actividades aquí», denuncia Padilla, quien está a cargo del área de deporte y educación física”.   

Padilla exige que se le respeten sus derechos laborales, pues ella asegura que la única falta que ha cometido es luchar por sus reivindicaciones salariales, como lo hacen los trabajadores de todo el país.