Terremoto

¿Es posible que el sismo de julio de 1967 contribuyera a resquebrajar las exiguas bases morales sobre las cuales se apoyaba el comportamiento ético de los venezolanos?

  • 29 de julio de 1967 un terremoto sacude al país.
  • Febrero de 1983 el fatídico viernes negro da inicio a la devaluación de nuestra moneda (hasta ese momento una de las más fuertes del mundo) .
  • 27 de febrero de 1989 se inician los motines y desordenes que culminan con el alzamiento militar del 27 de noviembre de 1992.
  • 1994 comienza el terremoto financiero con la debacle del Banco Latino.

A partir de estos sacudones, las bases éticas que sustentaban la moral, la honradez y  rectitud ciudadana comenzaron a hacer cuestionadas por segmentos cada vez mayores de la sociedad. Ello obedeció en gran parte a que la gente común cayó en cuenta que dichas normas eran violadas sistemáticamente por grupos ductores (es decir clases dirigentes, políticos, jueces, jefes militares, banqueros y hasta del clero mismo), erosionando los esquemas principistas que ellos decían respetar e intentaban inculcar.

Era inevitable que entrara en crisis el valor ejemplarizante de ciertos modelos de conducta, marcando así el inicio de un desmoronamiento casi general de las barreras éticas y morales que hasta entonces definían a los valores básicos de comportamiento.

Decepcionada, la gente vio como se implantaba una evidente lenidad ante el dolo y la estafa, la componenda ante el peculado, impunidad ante los crímenes, encubrimiento de asesinatos. Ante esa grosera burla de quienes escudados  por el poder político, económico o social actuaban por encima y a espalda de la ley, se fue conformando una idea de la vida según la cual el dinero lo puede todo, y su obtención de la manera que sea es el único valor que importa y vale la pena.

Se creó así una especie de fatal irradiación hacia todas las capas sociales, y especialmente el segmento más joven, de que no importa los medios por los cuales  se obtenga el dinero, lo importante es su disfrute. En esa neológica búsqueda del provecho material no existen frenos, y así como  es posible destruir el buen nombre de instituciones financieras, saqueando sus activos y el dinero de sus depositantes, de igual manera la vida de un ser humano o de dos seres humanos vale menos que el precio de un gato.

¿Sería descabellado pensar entonces que esos terremotos sociales que comenzaron a manifestarse a partir del viernes negro  y se agravaron con los estallidos populares del 27 de febrero de 1989 para culminar con la debacle financiera que se inició  en 1994 quizás tuvieron el punto de partida con el resquebrajamiento espiritual que provocó en la ciudadanía el terremoto del 29 de julio de 1967? Referencia.- Insólito Universo: terremoto amoral (1967)

Digresiones hermenéuticas de carácter bíblicas:

El pensamiento que expresaba y los actos que realizaba Jesús de Nazaret  (fuera de lo normal o rutinario), iban en contra del contexto, el paradigma, el poder establecido y la misma realidad imperante; en lo económico, social, cultural, político, jurídico,…, religioso, etc. (San Marcos 3: 20-21). En tal sentido,  ninguna familia, comunidad, país “puede subsistir” si sus integrantes están “divididos” (San Marcos 3: 22-30). Además es fundamental su condición espiritual y obediencia fiel al “pacto” que permita consolidar la “alianza” verdadera en la familia, comunidad, país, mundo… (Evangelio del  28-01-2020).

Igualmente, no es escuchar, leer y entender lo que queremos, sino ampliar la capacidad receptiva y comprensiva para fortalecer continuamente el “templo interior”  donde queremos que Dios habite (Evangelio del 29-01-2020). Porque con odio no se consigue el “despertar” y la “liberación”…“El que tenga oídos para oír que escuche”…procese y aprenda que la “lámpara” se tiene para alumbrar en la oscuridad, empezando por el “templo interior”, porque de lo contrario… Ver.- Evangelio del 30-01-2020

Fuente: “Perspectiva Económica y Académica Contemporánea”. UNET. Años: 2018 al 2020.

Pedro Morales. [email protected] @tipsaldia|