El Coronavirus genera ansiedad: ¿Cómo protegernos?

Foto: EFE.

Venezuela, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), en la lucha contra la pandemia del Coronavirus COVID-19, desde el 17 de marzo se encuentra en cuarentena “Colectiva, Social y Preventiva” para intentar disminuir la capacidad de contagio de la enfermedad en el país.

Sin duda algo muy positivo para todos los ciudadanos de la República quienes han colaborado quedándose en casa. Es bien meritorio para muchos que viven del trabajo diario, hacer el sacrificio de no salir a su faena a pesar de todos los padecimientos el bravo pueblo en un alto porcentaje cumple con las medidas de seguridad quedándose en sus hogares; transitando con los tapabocas instaurados como obligatorios para evitar la propagación del virus.

Cuando van varios días de cuarentena colectiva en el país, aumenta la angustia en la ciudadanía por diversos motivos, como por ejemplo: los alimentos, las medicinas, la expansión de la pandemia en todo el mundo, etc.

Con el transcurrir del tiempo siguen apareciendo casos en Venezuela, lo que acentúa la ansiedad en los venezolanos que solo ven por las “redes sociales” el bombardeo de desinformación. Y los muy funestos datos de muertes por el virus.

En este contexto, los ciudadanos se preguntan ¿qué hacer en estos casos de tanta ansiedad? La Psicóloga venezolana, Milagros Quintero explica lo siguiente:

“Es posible que estemos todos padeciendo ansiedad y miedo. Son emociones normales, gracias a ellas podemos prever situaciones de peligro y ser cautos. Gracias a la ansiedad y al miedo que me da contagiarme, me lavo las manos, acato la cuarentena y mantengo la distancia social. Pero hay que tener cuidado de que ese nivel de ansiedad normal ante un peligro que es real, el contagiarnos. Que no se nos convierta en un estado emocional, que es la emoción negativa anclada, persistente, que puede llevarnos a comportamientos irracionales, que afecten nuestra cotidianidad y las relaciones con los otros”, dice.

“Yo diría que un nivel de ansiedad es válido en tanto me genera comportamientos preventivos, pero es necesario manejar esa ansiedad para mantenernos dentro de la cordura. Quiero decir que hay que tener cuidado para no quedarnos anclados en el miedo y caer en pánico. Que la ansiedad propia de la situación que vivimos no se nos convierta en un trastorno”, agrega.

¿Cuando la ansiedad se convierte en un trastorno?

“Si estás constantemente pegado a las redes sociales, consumiendo sin discriminación toneladas de información que se genera a diario, sin detenerte a evaluar y verificar las fuentes. Si además eres multiplicador de esa información porque sueles compartirlo en tus redes. Si frecuentemente estás pensando en los síntomas del COVID-19 y estás pendiente para saber si tú los presentas o alguien de tu familia, entonces estás padeciendo un trastorno de ansiedad”.

¿Qué podemos hacer para superar un trastorno de ansiedad?

“Entre las cosas que podemos hacer es protegernos además del virus, protegernos del miedo al virus. Minimizar nuestra exposición a las noticias en las redes sociales. Establecer un horario para informarnos y un horario para procurarnos tranquilidad y bienestar. Somos responsables de nuestra salud física y mental. Colmar nuestro tiempo con actividades que nos den sosiego y paz. Mantenernos activos físicamente, hacer algo de ejercicio en la sala o en nuestra habitación”.

“Otro factor importantísimo en nuestro bienestar son las relaciones interpersonales, mantenernos en contacto con nuestros seres queridos y amigos. Y en este tema de las relaciones interpersonales, me parece fundamental resaltar que es prioridad hoy más que nunca recordar que nos necesitamos, que la solidaridad y la generosidad son fortalezas que debemos poner al servicio de los otros, porque sentirnos útiles le da un sentido a nuestra vida y así es como encontramos que vale la pena vivirla. En nuestra sociedad hoy más que nunca tenemos que rescatar el respeto al otro, la tolerancia y aceptación. Respetar al otro significa aceptarlo, prescindir de juzgarlo. Me parece terrible que lleguemos a extremos de someter al escarnio publico a alguien porque se ha enfermado o acusarlo porque viajó y se contaminó. Son extremos de la intolerancia que debemos erradicar”

Por Moisés Quintero | @MOISESFQUINTERO