Trinidad y Tobago con menos oportunidades para los migrantes venezolanos

Puerto de Tucupita en el paseo Manamo de la capital de Delta Amacuro. Foto: Radio Fe y Alegría Noticias.

Transcurren los días más difíciles para los venezolanos bajo estatus ilegal en Trinidad y Tobago. La isla ya no puede ofrecer empleo a tantos migrantes.

Apenas las personas que arribaron a ese país, hace dos o tres años, son las que ahora mantienen sus puestos laborales por la confianza que han  tejido.

Poder encontrar una vacante laboral en Trinidad y Tobago supone saltar varias trabas como, dominar un medio o fluido inglés, tener el permiso para trabajar, también de, si eres hombre o mujer.

Dependiendo del tipo de trabajo, a veces el color de piel incide, lamenta Arnol, un joven de 29 años de edad, que relató haber sido rechazado en un puesto de construcción por ser blanco, aunque fue aceptado en un céntrico restaurante de Puerto España. “No quiero gente blanca en mi negocio”, le habría dicho un empresario trinitario, quien además habría reiterado querer obreros “igual que él”.

“Aquí, si eres negro te tratan más o menos bien y mejor si medio hablas el inglés, en cambio los blancos sí que la tenemos un poco mal, porque generalmente nos quieren en trabajos donde nos pagan mal, que si en restaurantes o atención al público”.

Arnol quisiera trabajar en el sector construcción porque para los venezolanos migrantes, es el área mejor pagada. No obstante, para el caso de las mujeres, las de pieles claras tienen más campos laborales y son cotizadas en bares, recepcionistas de alguna oficina “y todo lo que tenga que ver con mostrar caras y vainas”.

Cada día hay menos oportunidades de empleo para los “spanish” ilegales en Trinidad y Tobago, “hay demasiados venezolanos, donde llegas buscando trabajo  hay venezolanos trabajando”, revela Jesús Medina, un joven de 32 años de edad que se desempeña como ayudante de albañil desde hace más de un año. Él revela que la competencia es férrea. Lamenta que a veces  sea desleal entre los mismos criollos.

El pago mínimo para un venezolano ilegal es de 100 TT al día, unos 15 dólares americanos. Lo que sería en Venezuela 22 millones de bolívares al 11.01.2021, a las 9 de la mañana. El sector donde mejor saldan es en la construcción. Un albañil puede percibir hasta 400 TT por día. Mientras que en los restaurantes, 160 TT de 7 de la mañana hasta las 9 pm. En el campo suelen pagar 160 TT al día, aunque depende de la confianza que los propietarios de una granja o finca puedan tener con el  criollo.

Pero la competencia es férrea. “Hay personas que caminan desde la mañana hasta la tarde buscando  tigritos, a veces encuentran y otras veces no. La cosa está ruda”.

Si bien los ingresos por día  supera con creces a los de Venezuela, el país devastado por la crisis económica, los gastos son superiores y acorde a la realidad de ese país. Ellos deben pagar un arriendo mensual, donde  “se va la mayor cantidad de dinero”, dice Jesús Medina. De acuerdo con el venezolano abordado vía Telegram, la comida es barata, pero lo caro es la medicina.

“Quienes crean que los venezolanos que estamos en Trinidad estamos nadando en dólares, no es así mi gente”, dijo la abogada de Delta Amacuro, Sarita Lárez, quien compartió un vídeo  en Facebook.com, en el que además reveló estar buscando trabajo. Ella ya es abuela, no obstante, su intención es la de laborar en una construcción.