Trochas de la Guajira, un negocio que afecta a sus habitantes

Habitantes de la zona han señalado que han encontrado hasta 50 mecates en la vía. Foto: Referencial web

Los pasos ilegales conocidos como trochas se han convertido en una verdadera via que sirven de escape a la presión creada por las autoridades de Venezuela y Colombia en cuanto a las restricciones asociadas a la pandemia de la COVID 19.

Esta condición se vuelve cada vez más difícil para los que habitan en esta línea fronteriza de la guajira venezolana al momento de salir en busca de alimentos hacia el vecino país Colombia.

A esta situación se le suma el método del 7 ­+ 7 donde todo cuesta una moneda de mil pesos colombianos o hasta más por pasar y los caminos verdes.

“Poder mantener a los hijos tenemos que arriesgarnos porque aquí en Venezuela no tenemos nada, es triste y lamentable reconocerlo porque nosotros trabajamos en la economía informar” Señaló María Méndez habitante de la zona.  

Otra ciudadana de nombre Linda Fernández comentó que días atrás le tocó ir hasta Maicao a buscar unas medicinas que le faltaban a su hijo y le tocó y meterse por las trochas donde contabilizó alrededor de 10 mecates colocados en los caminos de arena de extremo a extremo.

Los mecates puestos por los lugareños deben pagar como mínimo mil pesos colombianos de ida y mil pesos de regreso, manifestó que es injusto porque ellos siempre han utilizado esos caminos para servirse de productos y medicamentos del vecino país.

Si el paso pretendes hacerlo con algún bolso o saco el pago por cada mecate es de hasta 10 mil pesos unos casi tres dólares.

Las localidades de Guarero y Paraguaipoa ofrecen productos y medicinas a precios muy elevados es por eso que la mayoría se ve en la necesidad de pasar la frontera por las trochas.

Los ciudadanos de frontera aseguraron que cuando no tienen para pagar deben caminar hasta llegar al corregimiento de Paraguachón.

La mayoría de sus habitantes señalaron que han sido insultados por los mismos “mecateros” por no pagar en las trochas que han frecuentado por muchos años como nativos de la región.

Por Norma González/ Radio Fe y Alegría Noticias