Una Palabra Oportuna, un espacio para caminar con Jesús, apoyarnos y acompañarnos en la fe y la esperanza.
Tips para discernir la realidad
Lunes 11 de agosto de 2025
Por: Antonio Pérez Esclarín
Amar como Jesús
Jesús no nos revela un Dios padre mío sino padre nuestro. Aceptar esto y orar el Padre Nuestro supone aceptar que todos somos hermanos y que en consecuencia debemos vivir como tales. Dios padre-madre universal nos convierte en familia.
Sentirse hijo es trabajar para que todos vivan con la dignidad de hijos de Dios, todo otro sin importar su raza, condición social, pensamiento político, es mi hermano. Jesús experimentó a Dios como padre y por ello se hizo hermano de todos incluso de los que lo odiaban. Por ello se atrevió a proponernos un mandamiento nuevo, que no amemos los unos a los otros como Él nos ama, es decir, con un amor servicial, desinteresado, constante, dispuesto incluso a dar la vida para que todos tengan vida y puedan vivir con la dignidad de hijos.
Jesús no dice que ama, ayuda, cura, incluye, consuela, alimenta, da vida, perdona. No es posible en consecuencia, sentirse hermano y no trabajar por un mundo donde nadie pase hambre o sea despreciado, perseguido o maltratado y ese amor debe abarcar a todos incluso a los enemigos, a los que no merecen nuestro amor pues todos son hijos de Dios y en consecuencia, hermanos nuestros.
Con Tu presencia Señor, saldremos fortalecidos. Una Palabra Oportuna.
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