Una Palabra Oportuna No. 1199

Oración de la mañana. Viernes 02 de julio de 2021.

Por Herlinda Gamboa. Narra Julitze Mayurel.

Cafecito de la esperanza en camino de conversión

Señor Jesús, Mateo está “sentado”, tranquilo, feliz con sus negocios que cada día van creciendo. Pasas, lo miras, y lo levantas. Como dice San Juan de la Cruz, “el mirar  de Dios es amar”. Y aquí tenemos el milagro: un pecador público, enemigo del pueblo, corrupto, un vividor…se levanta por la fuerza de una mirada de amor. Tu amor no tiene medida: es abundante, derrochador. No te limitas a mirarle con cariño, sino que le invitas a ser uno de tus discípulos.

Mateo acepta la invitación, tú te dejas invitar a comer con él. Los fariseos se escandalizan, nunca había ocurrido que un judío ortodoxo se dejara invitar por un pecador. Rompes moldes ya viejos, llevas un vino nuevo que ya no cabe en odres viejos. En tu amor está la novedad, la sorpresa. «Sólo la bondad, el amor, es digno de fe”. Todo lo que no se puede reciclar en amor, no sirve». Es el desafío del amor, Dios se manifiesta con sorpresa.

Aquí estamos con  Mateo, recibimos tu  invitación: «Ven y sígueme’. Nos llamas, lo haces. Así. Ayúdanos para que nos dejemos sorprender por ti, no le tengamos miedo a las sorpresas. Finaliza nuestro encuentro y nos vamos contentos y agradecidos, por tu cercanía con los pecadores, tu delicadeza de no echarnos en cara nada del pasado, de no exigirnos nada a cambio,  de ver la felicidad que tienes porque ha vuelto el hijo a la casa, de no rechazar a nadie. Gracias.

Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.