Una Palabra Oportuna No. 1260

Oración de la mañana. Domingo 01 de agosto de 2021.

Por Herlinda Gamboa. Narra Julitze Mayurel.

Cafecito de la esperanza en camino de conversión

Señor Jesús, este domingo caminamos con toda la gente que te busca y que te sigue, «porque había visto los signos que hacías con los enfermos». Tus palabras penetran en los corazones como bálsamo que cura heridas e infunde esperanza. Luces nuevas se encendieron en el mundo desde que llegaste, ilusiones juveniles se sembraron en el corazón, esfuerzos por alcanzar altas metas de perfección y santidad.

Hoy contemplamos cómo subes la  montaña y te sientas con tus discípulos. Es uno de esos momentos de intimidad, de trato personal y directo que experimentan todos los que queremos seguirte de cerca. Son instantes para renovar la amistad con Dios, el deseo de servirle con alma vida y corazón. Acudimos al café de este mañana, al silencio de la oración para escuchar tu voz, para decirte lo poco que te amamos y cuánto quisiéramos amarte.

Todos, esa gente y nosotros tenemos hambre de comprensión y de cariño, de verdad y de sentido, hambre de Dios. Satisfaces nuestra necesidad multiplicando el  pan y los peces. Aquel milagro se convirtió en símbolo de ese otro Pan que nos entrega, el Pan que da la Vida eterna. Vuelves cada día a multiplicar tu presencia bienhechora en la celebración Eucarística.

Una y otra vez repartes a las multitudes hambrientas el alimento de tu Cuerpo sacramentado. Sólo es preciso caminar detrás de ti, acudir a tu invitación para que participemos, en el banquete sagrado. Dinos dónde ir y a quién alimentar con nuestras presencia y palabra, con gestos y compromiso. Los nombres y las calles donde multiplicar y hacer presente el pan y los peces de nuestra misericordia y ternura.

Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.