Una Palabra Oportuna No. 1399

Oración de la mañana. Domingo 07 de noviembre de 2021.

Por Herlinda Gamboa. Narra Julitze Mayurel.

Cafecito de la esperanza en camino de conversión

Señor Jesús, este domingo nos encontramos contigo, sentado  como el maestro que eres, compartes nuestro café  y nos enseñas. Al final, todo, mucho o poco, lo que realmente vale es la capacidad de ponerlo en tus manos. Lo importante es la disposición para vivir en plenitud, y hacer vivir a otros del mismo modo. Lo esencial es cuánto estamos dispuestos a arriesgar, a poner en juego, en la historia de nuestra fe. Lanzarse con todo lo que somos, sin miedo, sin reparos, con el coraje de quien ama.

Contemplamos contigo la escena en el templo frente al arca de las ofrendas para dejarnos encontrar y enseñar por ti. Ves a los que aparentan mucho y necesitan exhibir una generosidad muy insignificante y ruidosa para ellos, porque son ricos y les sobra. Fijas tu atención en alguien más silencioso, menos aparente: en una viuda pobre que hace su ofrenda de unas escasas monedas que son todo lo que tenía para vivir. Observas en esa generosidad callada, tan en silencio, que parece que solo Tú la ves, y quitas valor a las grandes apariencias vacías, aunque hagan mucho ruido.

Alguna de esas personas las conoces en profundidad, creo que su grandeza, lo que valen de verdad es mucho más que lo que han aparentado.  «Las apariencias engañan», ocultan una bondad más humana, auténtica, un fondo generoso, honesto y verdadero. Creo que necesitamos encontrarnos con alguien que valore lo que no se ve, eso que está más escondido, que tiene un brillo enorme. Detrás siempre puede surgir algo verdadero, auténtico.

En el fondo, solo una confianza y una entrega como la de esa viuda pobre del evangelio nos salva y salva a este mundo de falsas apariencias. Y si nos dejamos rescatar de las garras destructivas de las apariencias, brillará también en ti y en mí.

Danos tu amor y gracia  que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.