Una Palabra Oportuna No. 1415

Oración de la mañana. Lunes 15 de noviembre de 2021.

Por Mireya Escalante.

A veces hay que gritar.  (Lucas 18, 35-43)

La palabra de hoy nos relata un milagro, el de un mendigo ciego sentado junto al camino que gritó y gritó hasta ser curado. Vamos a meternos en la escena para encontrarle sentido para cada uno de nosotros.

A veces nos sentimos como ese ciego, aislados, en la orilla de la vida. Oyendo ruidos que no significan nada y nos aturden. Nos preguntamos, ¿Qué pasa? ¿Qué pasa que no vemos salidas? ¿Qué pasa que no encontramos la felicidad?

Algunos nos dicen que no molestemos, que sigamos en la orilla, rezando calladitos.

Lo que nos enseña el mendigo de la historia, es que si nos sentimos así y presentimos que Jesús está cerca: ¡Grítale!, ¡Grítale cada vez más fuerte, dile que no entiendes nada! ¡Que por favor se apiade de ti, y de mí!

Que no nos deje solos, sin saber cómo vivir, cuando son tantas las cosas que sentimos…

Él se va a detener, seguro. Y nos preguntará: ¿Qué quieres que te haga?

¡Es el momento!  ¿Qué es lo que realmente queremos que haga por nosotros?

Ahí empezaremos a ver claro el camino y lo empezaremos a seguir.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.