Una Palabra Oportuna No. 1551

palabra

Oración de la mañana. Sábado 22 de enero de 2022.

Por Herlinda Gamboa. Narra Julitze Mayurel.

Cafecito de la esperanza en la beatificación del padre Rutilio Grande

Señor Jesús, en el Evangelio de hoy saboreando nuestro café, sentimos tu paso en la sencillez del pueblo que agradece y celebra la vida de sus mártires. Queremos descubrirlos y compartirlo en la sinceridad de nuestra conciencia, en el cariño al P. Rutilio Grande que sigue vivo entre nosotros, en su testimonio de entrega y la de los dos campesinos que con él fueron al martirio. La reflexión de tu palabra nos invita a mirar su vida como hombre, cristiano, sacerdote.

Su misión grandiosa que emprendió y terminó tan gloriosamente camino de su pueblo. Aquel, que cuando niño, en esa tierra, Aguilares de El Salvador, vivió las dificultades unido a la riqueza moral de un pueblo y a su propio talento. Aprendió a rezar, a ver a Dios y a amar al prójimo, Así inicia su vocación el hijo de Jesé, el jovencito David, que aquí se llama Rutilio, para emprender el gran camino.  Ese que no consiste en tener títulos, ni riquezas, sino en ser más humano.

Por eso, cuando Rutilio llega a la plenitud de la humanidad, lo encontramos de vuelta al Paisnal, para invitarnos nuevamente «al banquete de la creación cada cual con su taburete, con un puesto y una misión». En este día de su Beatificación, viene con el cariño del hombre que ha crecido en su corazón pasando por el camino del seguimiento de Jesús, el acompañamiento pastoral de su gente y el sello del martirio, comprendiendo que la verdadera grandeza a donde lo ha conducido toda su inteligencia, es la de volver a su pueblo amando a los suyos, siendo más parecido a ti. El Padre Tilo fue lo que empezó a ser aquí. Gracias Señor por este nuevo beato  estímulo en nuestro camino de santidad.

Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.