Una Palabra Oportuna No. 1947

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Oración de la mañana. Domingo 07 de agosto de 2022.

Por Herlinda Gamboa. Narra Julitze Mayurel.

Cafecito de la esperanza

Señor Jesús, tu Evangelio de este domingo, que oramos en nuestro café, esconde una bienaventuranza para los que acogen a quienes se aproximan a sus vidas; hay bendición en esa hospitalidad del corazón que no se improvisa. Nos invitas a una acogida perseverante. A tus seguidores los quieres activos, comprometidos sin perder nunca la confianza y la paz. “No temas, mi pequeño rebaño”.

Vas delante, en medio y detrás del rebaño. Delante para señalarnos el camino; en medio para acompañarnos, y detrás para acoger a las ovejas más débiles y más necesitadas. Miras con ternura inmensa a tu pequeño grupo de seguidores. Son pocos. Tienen vocación de minoría. Así los imaginas siempre: como un poco de levadura oculta en la masa, una pequeña luz en medio de la oscuridad, un puñado de sal para poner sabor a la vida.

El Reino que nos regalas, exige mantener la vigilancia: con la cintura ceñida y encendidas nuestras lámparas. Queremos ser los siervos que esperan al amo de madrugada; ser criados vigilantes, atentos a tu llamada y así poder decirte: ven cuando quieras, la casa está preparada.

Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.