Una Palabra Oportuna No. 2062

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Oración de la noche. Domingo 02 de octubre de 2022.

Por José Francisco Aranguren, SJ

Padre misericordioso, en este domingo quiero descansar en ti que eres todo amor. Quiero hacer silencio y reflexionar sobre lo que tu palabra me inspira.

Antes que nada, te agradezco por amarme y por llamarme al camino de tu hijo, porque siempre tendré ese testimonio de tu hijo inspirador, firme y seductor.

En esta noche dominical quiero pedirte que no ponga yo mi confianza en mi falso ser ni en las obras que salen de él, por muy religiosas que sean. Que confíe solamente en ti, mi “Dios”. Quiero confiar, Señor en que toda la fuerza tuya está ya en cada uno de nosotros. El que tiene confianza, podrá desplegar toda esa energía, aunque suene utópico.

La fe es una vivencia de ti, Dios de la vida, por eso no tiene nada que ver con la cantidad. No se trata de creer más, sino de creer firmemente. Se trata más bien, de la confianza en el Dios inseparable de cada criatura, que la atraviesa y la sostiene en el ser. ¡Ojalá que pueda vivenciar esto en mi actuar cotidiano! ¡Ojalá que pueda experienciar esto durante esta semana que apenas empieza!

Quiero pedirte perdón por todo lo pernicioso que he hecho  y de lo que no me enorgullezco. Sigue contando conmigo en esta lucha por ser fiel a ti y a lo que pones en mi corazón.

Dame tu amor y tu gracia que eso me basta. Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.