Una Palabra Oportuna No. 2118

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Oración de la noche. Domingo 30 de octubre de 2022.

Por José Francisco Aranguren, SJ.

Padre bueno y misericordioso, llega la noche del domingo y con ella nuestro acostumbrado encuentro. Me pongo en tus manos, ejercito la memoria, hago silencio. Me mueve el deseo de serte fiel y el de tomarme un momento para estar contigo y oír tu voz. Señor, dame tu Espíritu para que pueda agradecer por lo vivido durante esta semana que ya termina. Hago silencio para pasar revista…

Hoy tu palabra me desafía a abrirme al diferente, a ver la presencia de tu espíritu en los que no son como yo con la confianza de que allí también estás y de que tu espíritu también mueve desde dentro a hombres y mujeres como Zaqueo. Me detengo para pedir perdón por todas las veces que no he hecho eso o que me he negado expresamente a hacerlo.

Quiero, Señor, reavivar el don del espíritu en mí, ese mismo que movió a Zaqueo a cambiar de vida al experienciar tu misericordia. Cuenta conmigo esta semana que empieza para construir un mundo mejor. Tú sabes que sin ti nada puedo.

Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.