Una Palabra Oportuna No. 469

Espiritualidad. Miércoles 15 de julio de 2020.

Por Mireya Escalante.

Como orar

Mientras más agitado esté nuestro entorno, más necesidad tenemos de hacer silencio y tratar de encontrarnos con ese Dios que con amor de madre, nos espera en nuestro interior.

En la palabra de hoy, Jesús le agradece a su Padre, porque la forma de conocerlo la ha revelado a la gente sencilla. Algunas veces como somos sabios y entendidos, nos llenamos de discursos, de palabras y no llegamos a encontrarnos con Él. Para satisfacer el alma, San Ignacio nos dice que, “no es el mucho saber lo que importa, si no el sentir y gustar las cosas internamente”.

Vamos a intentarlo, aprendiendo de alguien tan sencillo como un niño con hambre que nos pide comida… Se acerca a nosotros. Habla muy poco: dame. Es lo que más puede decir; espera, pacientemente porque pone toda su confianza en nosotros, agradece, aun antes de recibirlo, lo hace con su postura y su mirada.

Eso es lo que tenemos que hacer en nuestra oración. No es tanta palabra, no es tanto pensar, es seguir las lecciones del niño.

Aprovechemos los espacios que nos deja el distanciamiento social para intentarlo.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.