Una Palabra Oportuna No. 503

Oración de la noche. Jueves 23 de julio de 2020.

Por Javier. A. Fuenmayor, SJ.

“Señor, Tú me sondeas y me conoces. Me conoces cuando me siento o me levanto… todas mis sendas te son familiares” (Salmo 138). Te bendigo y te alabo Padre: ¡Bendito y alabado seas!

“Te doy gracias porque me has escogido milagrosamente y son maravillosas tus obras” (Salmo 138). Gracias, Señor, Gracias.

Discierno en el corazón tu paso en medio de la cotidianidad. Dispongo mi espíritu y dejo resonar tu palabra: “Dichosos ustedes, porque sus ojos ven y sus oídos oyen” (Mt 13, 16). Señor Jesús, que no sea ciego ni sordo a tu llamada, sino presto y diligente en cumplir tu voluntad.

Señor, “Aparta de mi pecado tu vista, borra en mí toda mi culpa. Dios, crea en mí un corazón puro” (Salmo 50).

“Compadécete de mí, Señor, compadécete siempre de mí y aparta de mí todo aquello que me impide verte, oírte, gustarte, sentirte, tocarte, tenerte presente y disfrutar contigo” (Oración de San Pedro Fabro, SJ). Consagro mi descanso en ti. Amén.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.