Una Palabra Oportuna No. 589

Espiritualidad Ecológica. Lunes 24 de agosto de 2020.

Por Maribel Quirós

Silencio habitado

Vivir una espiritualidad ecológica es ir fomentando internamente el gozo por estar interconectado con todo lo que nos rodea, con la madre tierra en cuyo seno vivimos. Es ser artistas interiores de la sinergia del corazón, que nos lleva a la plenitud humana para la que Dios nos soñó y creó.

Pero este caminar interior, pide silencio, que no es solo ausencia de palabras y ruidos, “…sino abrir espacio para que pueda ser oída otra palabra que viene de lo más profundo de nosotros mismos, de la conciencia, de una persona, tal vez anónima, del propio Dios que nos puso en este mundo” (L. Boff).

La fecundidad de las relaciones se gesta en el silencio contemplativo y pausado. Es el espacio para dejar resonar dentro, las palabras que oímos. Es el lugar existencial para discernirlas y quedarnos solo con las que se suman a la Buena Noticia de Jesús, nuestro Hermano, para secundarlas.

Dedica tiempo al silencio habitado, para estar contigo mismo,  atenderte, cuidar a los demás y  hacerte cargo de esta tierra nuestra.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.