Una Palabra Oportuna No. 690

Interioridad. Martes 13 de octubre de 2020.

Por Mary Sánchez. Voz Alexander Medina.

¿Qué siento en el aislamiento social?

El distanciamiento social que vivimos disminuye el contacto físico directo para evitar responsablemente contagiar o contagiarse. Sin embargo, es necesario mantener los vínculos afectuosos por medio de conversaciones y el contacto visual que promuevan la convivencia.

El aislamiento social puede provocar emociones y sentimientos de: incertidumbre, ansiedad, rabia, tristeza y aburrimiento que se convierten muchas veces en factor de riesgo para la salud física y el bienestar emocional. Estos sentimientos nos predisponen muchas veces a continuas peleas y discusiones en el hogar, rompiendo la armonía y la sana convivencia.

Haz un alto, reflexiona y recuerda que las relaciones positivas, cálidas, de confianza, donde hay empatía y conexión emocional  favorecen la sensación de bienestar y de  apoyo.

La familia se debe convertir en un espacio de ayuda, crecimiento y comprensión.

•             Haz actividades de imitación de personajes humorísticos y/o mímicas junto a tu familia. La diversión es provocada por estímulos humorísticos, siendo una manera de afrontar positivamente esta situación de aislamiento.

•             Haz una lista de agradecimiento una vez al día: Siéntate un rato a solas y agradece a Dios o a la vida, todas las cosas positivas que tienes y que has ido viviendo en estos últimos tiempos.

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.