Una Palabra Oportuna No. 817

Oración de la mañana. Miércoles 16 de diciembre de 2020.

Por Herlinda Gamboa. Voz Alexander Medina.

Cafecito de la esperanza

«Cielos, destilen el rocío; nubes, derramen la victoria; ábrase la tierra, y brote la salvación, y con ella germine la justicia». Señor Jesús, es tiempo de anticipar, con ilusión, algo bueno, de abrir las ventanas de fuera y de dentro, para que se airee la vida y se renueve la esperanza. Es el tiempo del deseo, de los sueños, de las promesas que  llenan de certezas.

En este camino del Adviento tenemos una guía y educadora que siempre nos acompaña: María, nuestra Madre. Ella nos enseña a disponer el corazón, a hacer silencio interior, a tener fe y confiar. Aprendemos en su escuela y pedimos nos ayude a vivir la verdadera alegría cristiana. Hoy nos invitas a transmitir a Juan  lo que oyen y ven nuestros ojos: «los cojos andan, los ciegos recuperan la vista, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen».

Son signos que los profetas anunciaron como indicadores de tu llegada. También nosotros contemplamos los signos de tu presencia que nos llena de la profunda alegría, la que nada ni nadie nos puede quitar. La tarea en este tiempo es permanecer en el gozo interior, que se note en nuestros gestos de bondad y verdad. Ven, no tardes tanto.

Danos tu amor y gracia que eso nos basta. Amén. PAZ Y BIEN

Con tu presencia Señor, saldremos fortalecidos.