La internista e infectóloga Patricia Valenzuela, profesora del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela (UCV), advirtió que los terremotos del 24 de junio encontraron al sistema hospitalario en medio de una crisis previa, marcada por fallas en el suministro de agua potable, escasez de insumos, déficit de personal y cortes eléctricos, lo que dificulta la respuesta a la emergencia.
“Nuestros hospitales no estaban preparados para una contingencia como la que se ha generado después de los terremotos”, declaró la especialista en entrevista con el programa Punto y Seguimos de Radio Fe y Alegría Noticias.
Asimismo, resaltó que la prioridad para prevenir brotes de enfermedades en los campamentos transitorios es garantizar el acceso a agua segura, reforzar las medidas de higiene, mantener un adecuado manejo de los desechos y asegurar la continuidad de los programas de vacunación.
Agua segura e higiene para prevenir enfermedades
Valenzuela señaló que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda como primera medida garantizar agua potable en los campamentos para reducir el riesgo de infecciones gastrointestinales, especialmente diarreas.
También recomendó reforzar el lavado de manos con agua y jabón y, cuando no sea posible, utilizar gel antibacterial con alcohol al 70 %, aunque aclaró que este solo debe emplearse entre 10 y 15 veces al día antes de volver al lavado tradicional.
Igualmente, insistió en la importancia de disponer adecuadamente los desechos para evitar contaminación cruzada y prevenir la proliferación de roedores y otros vectores que puedan transmitir enfermedades.
«Hay que estimular y reforzar el hábito de higiene de las manos», expresó.
Mantener la vacunación y protegerse del polvo
La especialista pidió mantener las jornadas de vacunación en niños, adolescentes y adultos dentro de los campamentos, especialmente inmunizaciones como el toxoide tetánico, la triple viral y la vacuna contra la fiebre amarilla.
Sugirió utilizar mascarillas KN95 para proteger las vías respiratorias del polvo y los escombros, ya que estos pueden causar irritación de la mucosa nasal, congestión y aumento de la producción de moco, sin que ello implique necesariamente una infección.
De igual forma, aconsejó usar lentes de protección para prevenir conjuntivitis irritativas ocasionadas por la exposición constante a partículas suspendidas.
Reforzar el diagnóstico de infecciones en hospitales
Valenzuela subrayó que el personal de salud debe mantener un estricto cumplimiento de los protocolos de higiene, especialmente el lavado de manos antes y después del uso de guantes.
Consideró prioritario garantizar la disponibilidad de pruebas diagnósticas de microbiología para atender a los pacientes con heridas por aplastamiento o lesiones contaminadas por los escombros.
«Es muy valioso hacer las tomas de muestras correspondientes para realizar los estudios bacteriológicos y orientar de la mejor manera el tratamiento», concluyó.
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