Ventas flojas no dan respiro a comerciantes de Maturín

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comercio Maturín
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias

Descuentos del 20, 30 y hasta un 40% son parte de las estrategias que implementan los comerciantes para poder hacer frente al pago de personal, alquiler e impuestos.

En un recorrido por locales de ropa, calzado y perfumerías del casco central de Maturín se aprecian las decoraciones alusivas a las celebraciones del día del Amor y la Amistad y el Carnaval.

Pero la decoración colorida no ha servido para captar compradores según reportaron los vendedores y dueños de negocios.

Luisa Maita es encargada de una tienda de ropa y calzado. Ella aseguró a Radio Fe y Alegría Noticias que este año están trabajando con el personal mínimo y con mucha incertidumbre ante el panorama del mes enero y lo que va de febrero.

“Hay días que no se vende nada, eso es desalentador y duro. Las ventas están flojas, no es como otros años atrás que las ventas fluyen para estas fechas días del Amor y la Amistad o Carnavales”, agregó.

Refirió que hacer frente a los pasivos es un reto. “Es difícil cumplir con pagos de personal, alquiler y los impuestos si no tenemos ingresos para hacer frente. Estamos en ofertas permanentes para mover las ventas y reportar caja para cumplir y seguir abiertos”, manifestó Maita.

En su negocio, ella misma hace las pancartas de ofertas que rezan 20, 30 y 40% de descuento en un intento de llamar la atención, una estrategia que se hace común entre todos los comerciantes para buscar clientes.  

El Bulevar Arriojas de Maturín, un espacio comercial que tradicionalmente albergaba numerosas tiendas de ropa, calzado, perfumes, lencería, farmacias y al 60% de los trabajadores informales de la ciudad, hoy trabaja a media máquina. La pandemia y la inflación han reducido la capacidad de reponer inventarios, hacer frente a pagos de alquileres y trabajadores.

Hoy la mayor parte de los locales están cerrados y los contados que han sobrevivido a la crisis tienen todo tipo de mercancía, pues dividen el espacio y arriendan a una barbería, venta de frutas, comida, ropa y calzado para hacer frente a los alquileres, impuestos y así mantener el punto con la esperanza de que mejore la economía.