170 familias de El Botoncillo en Guajira están sin agua, alimentos y escuela

El Botoncillo - Guajira
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias.

En medio de la pandemia de la Covid-19, los habitantes de El Botoncillo, comunidad rural ubicada al oeste de Sinamaica en el municipio Guajira del Zulia, padecen por necesidades básicas como el agua potable, la electricidad, la educación, el transporte, alimentos y la falta de gas doméstico. Las familias denunciaron a Radio Fe y Alegría Noticias que están desasistidos.

En esta comunidad habitan 170 familias del pueblo wayuu, que comprende 500 personas entre niños, adultos mayores y mujeres embarazadas, que no tienen una atención adecuada por parte de las autoridades locales.  

La comunidad de El Botoncillo es aislada y dispersa, sus habitantes la describen como una zona llena de gente trabajadora y  luchadora. Allí, la mayoría se dedican a la pesca y a la elaboración de cotizas y mochilas.

Las familias consumen agua salada

Ante la falta del acceso al servicio del agua potable, las familias optaron por hacer pozos artesales para calmar su sed, lo cual coloca en riesgo de todos los habitantes, pues esta agua no es apta para el consumo humano.

La crisis es de tal magnitud, que cuando llueve en la zona, para los padres es una bendición de Maleiwa (Dios), porque al fin pueden tomar agua dulce.

Mientras tanto, los camiones cisternas de la Alcaldía de la Guajira venden la pipa de agua en 5.000 pesos colombianos, que al cambio hacen unos 4.000.000 de bolívares en efectivo, cantidad que es difícil conseguir por las familias.  

“El agua es muy salada”, manifestó Amelia Palmar, habitante de la comunidad de El Botoncillo, quien tiene más 3 años consumiendo agua no apta, por falta de moneda extrajera.

Sin puertas, ventanas, techos y pupitres

La escuela bolivariana El Botoncillo, tiene una matrícula de 80 estudiantes desde primer grado hasta sexto. Actualmente se encuentra en una situación bastante deplorable porque está sin puertas, ventanas, techos y sin pupitres, un panorama que preocupa a los padres y representantes.

El Botoncillo - Guajira
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias.

Ledy Montiel, Coordinadora del plantel, aseguró que la educación de los niños, niñas y adolescentes está en riesgo porque no hay condiciones para regresar a las aulas de clases en el mes de octubre.

El Botoncillo - Guajira
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias.

“La escuela está sin nada. Hace varios días nos llamaron para el inicio del año escolar pero no hay condiciones para regresar, aseguró Montiel.

Caminar es una opción para la familia   

Caminar hasta 5 kilómetros es el pan de cada día de las familias de la comunidad de El Botoncillo por la falta de transporte.

Arianny Castillo contó que ante la falla de transporte camina hasta la población de Sinamaica en busca de alimentos. El recorrido es de casi 4 horas.  “Me toca caminar porque no hay transporte y las motos cobran muy caro y no cuento con recurso”, explicó.

Otras familias pagan sus pasajes con arroz, harina o azúcar a los motorizados. Un pasaje desde la comunidad hasta Sinamaica está en 5.000 pesos.

El Botoncillo - Guajira
Foto: Radio Fe y Alegría Noticias.

Por otra parte, la crisis alimentaria toca a más de 50 familias de la comunidad que caminan hasta  la playa de Caimare Chico, en busca de pescado  para cambiarlo por arroz, harina, azúcar, aceite, sal y maíz. Los padres aseguran que no tienen una atención de los entes gubernamentales porque llevan dos meses esperando las bolsas de Mercal.

Durante la visita en la zona se pudo observar que los más afectados son los niños y las personas de la tercera edad. 

Electricistas por obligación

Ante la deficiencia eléctrica presente en la comunidad, los habitantes se ven obligados a revisar el cableado para intentar solventar el problema que se presenta en los hogares. Los electrodomésticos no funcionan y debido a la falta de recursos económicos para pagarle al personal encargado del mantenimiento eléctrico, deben encargarse personalmente de la revisión del cableado.

Asimismo, la inseguridad se hace presente en las comunidades en horas nocturnas, por lo cual los habitantes optan por usar alambres de púa y guaya de acero. Asimismo, deben estar al pendiente cuando no hay electricidad para evitar que les roben el cableado, los bajantes y pertenencias personales.