Proteger y evitar riesgos legales en la actualidad son pasos que podrían evitar impactos negativos en el futuro de los negocios de emprendedores venezolanos. La propiedad intelectual es un concepto clave para el desarrollo y la sostenibilidad de cualquier emprendimiento, pues se refiere a los derechos que protegen las creaciones de la mente humana, tales como obras literarias, inventos, marcas y diseños.
Para el abogado y experto en el área, Asdrúbal Gómez, la propiedad intelectual se encarga de ordenar y proteger los bienes intangibles producto del ingenio humano, a diferencia del derecho civil, contemplando dos áreas vitales como el derecho de autor, sobre obras literarias, artísticas y visuales; y también la propiedad industrial sobre protección de patentes.
El experto resaltó en una entrevista a través del programa En Este País de Radio Fe y Alegría Noticias, que “el conocimiento y la protección de la propiedad intelectual no es un gasto, sino una inversión estratégica”.
Gómez dijo que en todo emprendimiento surgen una serie de intangibles que requieren protección, las cuales pueden incluir, por ejemplo, el nombre de la marca, el logo, las fórmulas de productos, las recetas exclusivas o incluso las campañas publicitarias.
“Muchos emprendedores no son conscientes de la importancia de registrar estos activos, lo que podría poner en riesgo el futuro de sus negocios”, expresó.
¿Cómo proteger y hacer valer el negocio o emprendimiento?
Asdrúbal Gómez remarcó que la propiedad intelectual puede convertirse en una herramienta estratégica para el crecimiento y expansión de los emprendimientos.
Las marcas y los activos intangibles no solo sirven para proteger la identidad de un negocio, sino que también pueden ser una fuente de ingresos. “Las marcas pueden ser franquiciadas o incluso vendidas a otras empresas a medida que el negocio crece”, mencionó.
Entre los riesgos por la demora de registrar marcas, el especialista destacó que “la principal herramienta para un emprendedor es el registro de marca, y el mayor riesgo es posponerlo”.
Porque, si la marca es exitosa, “un tercero malintencionado puede registrarla primero”, obligando a negociar la cesión de derechos.
El impacto en la inversión también se ve afectado. “Si la marca no está registrada, vale cero como activo negociable y nadie invertirá con seguridad».
Para él, es vital realizar una búsqueda de disponibilidad en el Servicio Autónomo de la Propiedad Intelectual (SAPI) en el país, para asegurarse de que no exista una solicitud similar registrada o en trámite, ya que esto podría afectar el futuro registro de la marca.
Una vez realizado el registro, los emprendedores obtienen el derecho de exclusividad, lo que les da control total sobre el uso de su marca en el mercado.
“El registro temprano es la clave para evitar problemas legales y económicos en el futuro”, aseveró.
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