Cáritas Venezuela se reinventa ante la pandemia del COVID-19

Foto: Cáritas Venezuela

El rol que está jugando Cáritas en medio de esta situación de pandemia en Venezuela sigue siendo clave y necesario.

En medio de la ya declarada y evidenciada emergencia humanitaria compleja en Venezuela, esta organización de acción social de la Iglesia católica venía desarrollando varios programas vinculados a las áreas de la investigación estadística y propositiva además de atención humanitaria en materias de salud y alimenticia con acciones de solidaridad y organización comunitaria.

Pero a raíz de este contexto «inesperado» del Coronavirus dice su directora Janeth Márquez que Cáritas ha tenido que reinventarse «porque no podemos pararnos, no podemos dejar de trabajar, no podemos dejar de prestar un servicio de atención y solidario».

En conversación con Radio Fe y Alegría Noticias relata cómo el equipo nacional y las respectivas instancias parroquiales en todo el país han sido creativos al momento de seguir tendiendo una mano que alienta y es efectiva en esta crisis que se monta sobre una ya existente.

Márquez precisa que la organización ha decidido mantenerse activa cuidando de preservar los protocolos de seguridad sanitaria para todo su personal. Igualmente han suspendido todo tipo de concentraciones que antes se originaban en las comidas colectivas y entrega de medicinas.

Informa que un 40 por ciento de los trabajadores ha sido enviado a su casa «sobre todo personas mayores de 60 años y otros que tengan enfermedades».

Con el 60 por ciento que se ha quedado ha llegado la creatividad y la reinvención para «seguir atendiendo a nuestra gente que cada día viene sufriendo más».

Niños con necesidades nutricionales siguen siendo atendidos en las Cáritas parroquiales/Foto: Cáritas Venezuela

En concreto, habla que con respecto a los 10 mil niños con necesidades nutricionales, y que ya venían siendo atendiendo desde hace meses con la medición de talla y peso, se decidió que los terapéuticos van a ir a visitarlos casa por casa.

Cada una de las Cáritas parroquiales está haciendo un análisis en las comunidades donde se encuentran trabajando «sobre todo en las comunidades vulnerables y revisando quién es el más necesitado y quién es el que está solo».

Las ollas solidarias continúan recibiendo ingredientes

El programa de las sopas solidarias se ha mantenido pero bajo una nueva modalidad. Se ha eliminado la concentración de las personas en un solo sitio «y ahora las señoras que no pueden salir a la calle hacen las sopas y los jóvenes se encargan de llevarlas casa por casa».

En medio de la emergencia han aplicado otra modalidad para las ollas solidarias/Foto: Cáritas Venezuela

Similar procedimiento lo están aplicando para los medicamentos. En este renglón Cáritas incorpora la novedad de «la llamada telefónica por parte de la persona para saber si tenemos o no disponible el medicamento que necesita».

En la capital de Yaracuy, San Felipe han estrenado la iniciativa creativa del reparto de comida, suplementos nutricionales y medicinas a través de bicicletas. «Hemos dotado a varios jóvenes con varias bicicletas, ante la falta de gasolina, para que vayan a las comunidades más alejadas», reseña la directora de la organización eclesial en el país.

Una palabra de aliento también intentan llevar desde esta instancia de acción social de la Iglesia. Márquez comenta que han activado varias líneas telefónicas para atender «a personas que nos llaman para saber algo, para desahogarse, para informarse mucho mejor». Del mismo modo se ha abierto una línea de atención en la sede de la Conferencia Episcopal Venezolana «para aquellos que manifiestan la necesidad de ser escuchados».

El hambre se ha multiplicado mucho

Según las estimaciones que manejan en los días que están por venir pudiera presentarse un repunte de casos positivos de Coronavirus «y por eso seguimos haciendo el llamado a la gente a que se proteja mucho más».

En este plano advierte que la falta de una información veraz «hace que la gente sienta que la situación no es tan complicada…y eso no es así».

Sin embargo, Janeth Márquez también es conciente que esta situación de cierto desespero se genera en las personas «porque la gente ha empezado a salir a las calles a buscar un medicamento y alimentos».

Sugiere que las familias traten de organizarse para solo salga una sola persona a hacer las compras.

Pero los reportes que reciben desde las Cáritas parroquiales es que «la situación es muy complicada…que el hambre se ha multiplicado, que no hay qué comer y que la gente tiene que salir a ver qué puede buscar».

Cáritas Venezuela quiere contribuir a minimizar los riesgos de contagio de la COVID-19. Por esta razón, además de las acciones ya descritas, también están entregando kits de tapabocas, mascarillas y guantes a algunas familias.

Alaba la conciencia de la mayoría de la población venezolana. Dice que esa conciencia ne torno a la prevención la consiguen en las comunidades que aún pueden seguir visitando.

«Lo que pasa es que la gente tiene necesidad de salir a conseguir alimentos, gasolina…ya que existe un medio de que si en un momento dado se necesite para una emergencia y no la tenemos y eso hace que el distanciamiento social sea el que más colapse».

La activista de derechos humanos asevera que «en este momento la gente está muy pobre… a nuestras oficinas no solo esta llegando genet de las comunidades sino que hasta nuestros voluntarios y trabajadores están necesitando que les ayudemos».

En este mismo escenario incluyen a varios de los sacerdotes «que están sufriendo muchas precariedades porque antes dependían de las colectas».

Pero Cáritas no solamente da «caridades». ¿En este momento que necesita?

El listado consta de lo siguiente:

  1. Como estamos llegando a unas zonas donde mucha gente no llega. Por eso necesitan salvoconductos oficiales para echar gasolina. Hay varias Cáritas parroquiales que poseen vehículos pero por la falta de combustible y la imposibilidad de conseguirlo de manera ordinaria, esos equipos locales no pueden seguir movilizándose.
  2. Le han pedido al gobierno nacional generar las condiciones para que Cáritas traiga al país ayuda humanitaria proveniente de otros países porque saben que Venezuela está en peores condiciones. Por esta razón Márquez pide que se flexibilice la normativa en puertos y aeropuertos para que estos insumos puedan ingresar sin mayor impedimento.
  3. A agencias como OCHA y su matriz de Cáritas internacional les proponen la entrega masiva de equipos completos de tapabocas, guantes y otros implementos a su personal de trabajo «porque una persona contagiada de una Cáritas en una zona «mata» a toda esa Cáritas porque se pone en cuarentena».
  4. Y finalmente plantea la necesidad de un entendimiento urgente entre sociedad civil y gobierno «para destrancar este juego que tiene un trasfondo que es el colapso total que trae más muertos que el Coronavirus».