China lidera el mayor acuerdo comercial del mundo

Agencias

Con China a la cabeza 15 países firmaron este domingo 15 de noviembre, en Vietnam, el denominado “mayor acuerdo comercial del mundo” que busca, entre otras finalidades, contrarrestar los efectos de la pandemia de la COVID-19.

La alianza ha sido bautizada como Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés) y se pretende que logrará crear una gigantesca zona de libre comercio entre las 10 naciones que integran el ASEAN (Indonesia, Tailandia, Singapur, Malasia, Filipinas, Vietnam, Birmania, Camboya, Lagos y Brunei) así como China, Japón, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda.

Fuentes vinculadas al gigante asiático China, revelan que este acuerdo también le permitirá al gobierno de Xi Jinping expandir sus operaciones comerciales y financieras en otras zonas de Asia, África y Europa.

Sobre todo porque con este pacto de talla mundial China buscará reducir aranceles y abrir otros servicios comerciales internacionales como alternativas al bloqueo que ha intentado imponer el gobierno de Donald Trump.

El RCEP “consolida las amplias ambiciones geopolíticas regionales chinas en torno a la iniciativa de la Ruta de la Seda”, dice Alexander Capri, un experto en comercio de la Escuela de Negocios de la Universidad Nacional de Singapur, en referencia al proyecto de infraestructuras que pretende expandir la influencia de China en el mundo.

Muchos de los países firmantes sufren importantes rebrotes del coronavirus y esperan que el nuevo acuerdo comercial les permita mitigar los demoledores costos de una enfermedad que ha socavado sus economías.

Efectos en América Latina

El nuevo pacto histórico eliminará aranceles a las importaciones por los próximos 20 años e incluye provisiones respecto a propiedad intelectual, telecomunicaciones, servicios financieros, comercio electrónico y servicios profesionales entre los países miembros.

Desde esta perspectiva, expertos en el área de la geopolítica internacional y las ciencias económicas subrayan que este acuerdo alcanzado entre China como potencia y otros 14 países repercutirá necesariamente en las naciones de América Latina.

El acuerdo, que lleva el nombre de RCEP (siglas en inglés de Regional Comprehensive Economic Partnership, Alianza Integradora Económica Regional), será mayor que el de T-MEC (Estados Unidos, México y Canadá) y que la Unión Europea.

Solo este elemento configuraría un nuevo modelo de relacionamiento comercial entre los países lo que le permitiría a China posicionarse en otras áreas productivas y estratégicas, cuyas potencialidades tienen países como Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil, Colombia y la misma compleja Venezuela.

El RCEP, que si bien data desde el año 2012, se consolidad como una alternativa poderosa a los tratados de libre comercio que Estados Unidos tiene firmados con varios países del sub continente.

Esta nueva lógica y dinámica internacional le hará surgir interrogantes a los gobiernos de América Latina, cuyas poblaciones claman también porque haya programas de recuperación económica y financiera y de alguna manera puedan reponer las cuantiosas pérdidas que en este orden ha provocado la llegada y estadía de la pandemia.

Sobre todo en términos de aumento exponencial de la pobreza crítica y avanzados niveles de desnutrición y hambruna en la mayoría de los países.