Condenada a 4 años de prisión periodista que informó sobre la COVID-19 en China

Agencias

Zhang Zhan, una periodista ciudadana que cubrió la epidemia de la COVID-19 en Wuhan, China, fue condenada este lunes 28 de diciembre a cuatro años de prisión.

Zhang fue arrestada en mayo acusada de “provocación de disturbios”, una terminología que se suele emplear contra los opositores al régimen del presidente de China Xi Jinping.

En concreto, el tribunal que la acaba de condenar la acusó de haber difundido informaciones falsas por internet, indicó un abogado suyo, Zhang Keke.

La periodista empezó una huelga de hambre en junio para protestar contra su detención, pero ha sido alimentada a la fuerza por intubación nasal, según sus abogados.

“Cuando la vi la semana pasada, dijo: ‘Si me imponen una condena fuerte, rechazaré cualquier alimento hasta el final’. Ella cree que morirá en prisión”, explicó Zhang Keke.

En los artículos que difundía en línea, Zhang denunciaba el confinamiento impuesto en Wuhan y se refirió a una “grave violación de los derechos humanos”.

Oriunda de Shanghái, viajó en febrero a Wuhan, en aquel momento presa de la epidemia, y divulgó en redes sociales reportajes, la mayoría sobre la caótica situación que atravesaban los hospitales.

Otros tres periodistas ciudadanos, Chen Qiushi, Fang Bin y Li Zehua, también fueron arrestados tras haber cubierto esos acontecimientos, pero se desconoce cómo van sus causas.

El juicio de Zhang tuvo lugar poco antes de que una misión de la OMS llegue a China en enero para investigar los orígenes de la epidemia.

Los dirigentes del Partido Comunista Chino (PCC), en el poder, manifestaron su satisfacción por su éxito “extremadamente extraordinario” frente a la pandemia, según informó el viernes la agencia Xinhua tras una reunión del buró político del PCC.

Según el balance oficial, en la metrópolis de Wuhan de 11 millones de habitantes se registraron cerca de 4.000 fallecidos por laCOVID-19, es decir, casi la totalidad de los 4.634 muertos contabilizados en toda China entre enero y mayo.

El gobierno chino suele condenar a los opositores durante las fiestas de fin de año, cuando disminuye la atención del resto del mundo.

Con información de agencias internacionales de noticias