Advertisement

Dalia Briceño perdió en Tucacas su hogar de 40 años

Foto: Francisco Fonseca / Radio Fe y Alegría Noticias.

Dalia Josefina Briceño, oriunda del sector Santa Rosa en Tucacas, ubicado específicamente frente a las edificaciones de La Mar Suite, tendrá que dejar el hogar donde habitó por 40 años.

El doblete sísmico ocurrido en el país el pasado 24 de junio dejó su vivienda completamente inhabitable. Briceño, una mujer de más de 60 años, habló con Radio Fe y Alegría Noticias, entre lágrimas, sobre la difícil situación que vivió con los temblores y el dolor de abandonar la casa donde está toda su historia de vida y donde crió a sus tres hijos.

La tarde del pasado miércoles 24 de junio, tras cumplir con su jornada laboral en las instalaciones del Parque Nacional Morrocoy, Briceño retornó a su residencia ubicada en el kilómetro 60 del sector Santa Rosa. En el interior del inmueble se encontraban también su nieto y su sobrina.

Al ser consultada sobre las acciones que ejecutaba en el instante preciso en que iniciaron los movimientos telúricos, Briceño relató cronológicamente los hechos. “Bueno, estaba llegando de mi trabajo, porque yo trabajo en el Parque Nacional Morrocoy, y estaba mi nieto y estaba mi sobrino aquí en la casa. Yo tengo una mesa acá donde me senté y en ese momento que yo me siento, empezó a moverse todo. Yo lo que hice fue salir corriendo por el patio”.

El colapso de La Mar Suite desde el patio de la casa

La vivienda de Briceño se encuentra situada justamente al frente de la estructura del edificio La Mar Suite, una de las edificaciones civiles que sufrió un colapso estructural total producto de la actividad sísmica en la región costera. Desde el espacio abierto de su patio, la ciudadana presenció el desmoronamiento de la infraestructura vecina mientras intentaba resguardar a los menores de edad que estaban bajo su cuidado.

Al recordar el impacto visual y emocional del derrumbe, describió las oraciones y acciones que realizó en medio de la emergencia. “Todavía ando en shock, de verdad que todavía ando en shock, pidiéndole al Señor que me dé la fortaleza. Yo no había venido para acá desde ese día, porque en verdad estaba muy afectada. Nosotros estábamos allá, la casa se movía, yo de rodillas, clamando al Señor que nos cuidara y nos protegiera y nos siguiera dando vida, ¿verdad? Porque veíamos esto que se movía y al frente tenemos el edificio, aquello se estaba moviendo y de repente se derrumbó. Yo lo que hice fue apretar a mi sobrina y a mi nieto y correr”.

Posterior al derrumbe de los edificios, la entrevistada tomó la decisión de permanecer en la zona pública de la calle para evitar quedar atrapada por posibles desprendimientos adicionales. En sus declaraciones, explicó la aglomeración de personas y las alertas posteriores sobre el estado del mar. “Me quedé al frente, me quedé al frente porque si corría para allá se podía caer el edificio, pidiéndole a Dios que no se viniera hacia acá. De hecho, parada ahí, ahí fue cuando llegaron los motorizados del centro, mucha gente, mucha gente llegando, corriendo para ver, como yo soy persona conocida, a ver qué me había pasado… volví a reaccionar cuando dijeron que el mar se estaba saliendo y que venía otro movimiento más fuerte, entonces fui corriendo para allá”.

Desalojo inmediato y la etiqueta de Funvisis

Como consecuencia de las evaluaciones técnicas postsísmicas, funcionarios de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) procedieron a la colocación de un cartel de señalización roja en el acceso principal de la vivienda de Briceño, lo que certifica de manera legal que la estructura se encuentra en condición inhabitable y bajo riesgo de desplome.

Con respecto al destino inmediato de su grupo familiar y los pasos a seguir con la infraestructura dañada, Briceño manifestó: “Bueno, mira, hasta el momento me estoy quedando donde mi hija, verdad, porque esto hay que demolerlo, demolerlo, tumbarlo, y pidiéndole a Dios que la gobernación colabore conmigo en materiales, verdad, para ver si hago mi casita, porque tengo que tener mi casa, no puedo vivir al lado de mi hija porque la casa de mi hija es pequeña, ¿ves?”.

Asimismo, la afectada denunció la ausencia de propuestas de reubicación por parte de los representantes institucionales que acudieron a la zona afectada del municipio José Laurencio Silva, quienes enfocaron las labores iniciales en el edificio multifamiliar.

“No, no, hasta el momento no, ninguno, ninguno, porque todo el mundo se ha estado enfocando en el edificio. Ayer fue que vinieron a hacer la inspección el martes vinieron a hacer la inspección, nos dijeron que no podíamos, yo no podía seguir viviendo acá y que eso había que demolerlo, que buscar aquí una máquina, alguien que tumbara esto y bueno, usted verá qué hace”.

Cuarenta años de historia familiar

Dalia Briceño es reconocida por los habitantes de Santa Rosa como una de las fundadoras de la comunidad, asentada en el lugar mucho antes de la construcción de los complejos residenciales y turísticos que caracterizan a esa zona de Tucacas. Por tal motivo, la orden de demolición representa la pérdida del patrimonio edificado durante cuatro décadas de labores.

Al interrogarla sobre el significado personal de abandonar de forma definitiva el espacio donde estableció su núcleo familiar, expresó: “Guau, yo fui la fundadora aquí, yo tengo como cuarenta y pico de años, no había edificio, no había nada, aquí crecieron mis hijos. Es fuerte para mí, muy doloroso, es una cuestión que es como un choque, o sea, algo fuerte. Y gracias a Dios, porque Dios me dio la oportunidad de volver a nacer, volver a vivir… Eso es sin palabras. Esto es fuerte para mí, muy fuerte, porque toda una vida, toda una vida viviendo aquí, muy fuerte”.

Petición de ayuda a las autoridades locales

La situación de vulnerabilidad de la ciudadana se incrementa debido a condiciones médicas preexistentes de índole cardíaca y de movilidad, sumado a que comparte la residencia con otra persona de la tercera edad. Ante esto, su solicitud se centra exclusivamente en la obtención de insumos para levantar una estructura básica en el terreno de su propiedad.

En su llamado público dirigido a los representantes del ejecutivo regional y municipal, detalló sus requerimientos. “Y bueno, agradezco a Dios porque no quiero enfermarme, yo soy hipertensa, yo soy incapacitada, sufro del corazón, en fin. Nada más pidiéndole a Dios y a las autoridades que nos colaboren, que me colaboren, no pido mucho, sino ayuda material, porque ya el terreno lo tengo, es mi casa, casa propia, y hacer una pequeña casa porque no quiero una mansión, una pequeña casa donde yo pueda vivir con mi nieto y mi sobrina, porque mi sobrina también es una persona de edad, tiene cincuenta y siete años, vivimos dos viejas en una casa. Y bueno, eso es lo que pido yo, que las autoridades y que la alcaldía, el alcalde Osnel Alfonzo Arnias , tanto como la Gobernación con el gobernador Víctor Clark, que me ayuden”.

Paralización laboral y redes de apoyo comunitario

Las fuentes de ingreso de la afectada se encuentran suspendidas debido al cierre temporal de las áreas comerciales y turísticas del Parque Nacional Morrocoy, espacio donde desempeña sus labores cotidianas. Las autoridades mantienen restricciones de acceso mientras se ejecutan las revisiones de las vías y puentes de la localidad costera.

Al ser consultada sobre sus fuentes actuales de sustento económico y de manutención alimentaria ante la paralización de sus labores, Briceño indicó: “No, el parque está cerrado… si el parque está cerrado, ¿cómo hago yo para poderme ayudar? ¿Ves? No puedo decir que tengo para comprar materiales, tengo para… no, no tengo nada de eso… Bueno, así, las mismas amistades, amigos, compañeros, las escuelas que vienen saben cómo está mi situación, ahí me llevan bolsas de comida y cosas así, colaboran conmigo, ¿verdad? Y en eso estamos, colaborando, se unen unos con otros. Como dicen, nosotros somos hermanos en momentos de tragedia. En momentos de tragedia somos personas que todos acá somos unidos”.

Finalmente, Briceño puntualizó que la asistencia alimentaria inmediata proviene de la organización de las instituciones educativas del sector, agrupaciones religiosas y particulares de la sociedad civil de Tucacas, quienes atienden las necesidades básicas de las familias damnificadas por el evento sísmico.

Sigue todas nuestras entrevistas y la información que se produce desde las regiones uniéndote a nuestros canales de TelegramWhatsApp y descarga nuestra APP.

Salir de la versión móvil