De cómo la pandemia le ha cambiado la vida a algunos deltanos

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Un vendedor ambulante camina el 13.07.2020 por la plaza Bolívar de Tucupita / Radio Fe y Alegría.

Los comerciantes, al igual que otras personas, han tenido cambios en sus vidas desde que la pandemia del nuevo Coronavirus arribó a Venezuela en marzo del 2020.

Luis Salcedo es un comerciante que vive en la comunidad de Cocuina, en Tucupita. Él tuvo que dejar de trabajar por la pandemia para respetar así todas las medidas de prevención que aplicó el gobierno del estado Delta Amacuro.

Salcedo relató que por la propagación de la COVID-19, tuvo que cerrar la licorería de la que estaba a cargo en la comunidad de Cocuina. Ahora asegura estar en cero.

“El trabajo llegó a cero, no hay actividad laboral más que las domésticas. Yo era comerciante en Cocuina y a raíz de la situación económica, el negocio fue bajando el ritmo y con las medidas por el Coronavirus, el negocio cerró porque es el ramo de licores”, explicó.

Luis Salcedo destacó que otros cambios que ha causado la pandemia en su vida es el de no poder visitar a sus familiares en otros estados de Venezuela, así como poder vacacionar como solía hacer en años anteriores.

Naimitiliano Tocuyo, quien reside en el centro de Tucupita, manifestó que uno de los cambios que le ha generado la coyuntura sanitaria es el perder su trabajo. Él tenía un puesto en el mercado municipal de la capital deltana donde se dedicaba a la venta de artesanías y prendas de vestir.

Tocuyo dejó de trabajar desde que la alcaldía de Tucupita tomó la decisión de cerrar el mercado municipal, el pasado 19 de marzo.

Aunque este centro de expendio popular volvió abrir sus puertas el 1ro de junio, el comerciante no ha vuelto abrir su negocio porque no hay mayor afluencia de clientes.

Salcedo y Tocuyo atraviesan una situación similar. La pandemia del nuevo Coronavirus los ha dejado sin poder trabajar en una Venezuela donde la situación económica sigue en decadencia.